Capítulo 22 El costo de la atención

Violet

—Mi madre se cayó —digo. Directo al grano—. Durante un traslado.

Él no reacciona.

—¿Qué tan grave? —pregunta.

—Está bien —digo rápido—. Asustada. Sin fracturas. No deja de preguntar por mí.

La mirada de Rowan no se aparta de mi cara.

—Y te quedaste.

—Sí.

Ni a la defensiva. Ni or...

Inicia sesión y continúa leyendo