Capítulo 68 Destino

Violeta

Theo se recuesta en su asiento y se frota la cara con ambas manos.

—Supongo que debería decir esto —murmura—. Está bien decirle que no, ¿sabes?

Lo miro de reojo. No me está mirando; solo se queda viendo a través del parabrisas, como si eligiera las palabras con cuidado.

—Ella lo ha...

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