Capítulo 7 La estación

Violeta

La comisaría huele a café rancio y desinfectante.

No es dramático. No es de película. Solo paredes cansadas, luces fluorescentes que parpadean y un mostrador que parece haber visto a demasiada gente entrar esperando respuestas que no van a obtener.

Le doy mi nombre al agente del mos...

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