Capítulo 83 Duelo

Rowan

—Me estás mirando—murmura, con la voz suave y áspera de tanto llorar, el pulgar aún apoyado en el borde de mi mandíbula, como si se anclara ahí.

—Lo sé—respondo en voz baja, porque no tiene sentido negarlo.

—Siempre te quedas mirando.

—Lo sé.

Una sombra de sonrisa asoma en la comisu...

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