Capítulo 47 Tienda de juguetes

—¿Eh? ¿Solo diez prendas? —dijo la recepcionista, abriendo los ojos con incredulidad.

Lucien parpadeó e inclinó la cabeza.

—¿Es que… no es suficiente? —preguntó en voz baja, mientras sus dedos jugueteaban con el borde de la camiseta que llevaba puesta.

Ella lo miró un instante, intentando descifr...

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