Capítulo 7

Seguí a George hasta la sala de visitas de la prisión.

Unos minutos después, escoltaron a Stella al interior.

—¡George! Viniste a sacarme, ¿verdad?

George no respondió. Con frialdad, abrió su portadocumentos y colocó tres papeles sobre la mesa.

—Primero, aviso de expulsión permanente de la Asoci...

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