Capítulo 42 La oficina

LUZIA

Salgo del baño con el pelo aún húmedo y la culpa aún seca.

León ha preparado la mesa. Pasta con salsa de tomate, una ensalada fresca, copas de vino tinto. Velas. Velas sobre la mesa del mediodía.

—¿Tanto te demoraste? —pregunta, sin reclamo, con una sonrisa que pretende ser ligera.

—Me...

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