NovelaGO
El error que no debia desear

El error que no debia desear

Deysi Juarez · En curso · 93.2k Palabras

365
Tendencia
1.2k
Vistas
0
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Ella solo quería borrar su pasado y tener un nuevo comienzo. Sin errores, sin ataduras. Pero una noche, un desconocido la besa como si pudiera leerle el alma y ella… no quiere que pare.
⚡ Un beso que no debió pasar.
⚡ Un cuerpo que no olvida.
⚡ Una obsesión que empieza sin permiso.
Decide huir de él, borrar su rostro y fingir que nunca existió.
Error número uno: su mente no lo suelta.
Error número dos: horas después, acepta una cita a ciegas. Y frente a ella, tiene al chico perfecto. Amable, estable y seguro. Pero cuando sus labios vuelven a rozarla… algo no encaja. No es el desconocido que la hizo temblar. Entonces, ¿por qué su corazón late igual?
Atrapada entre dos versiones del deseo y una verdad que llega demasiado tarde, tendrá que elegir:
Seguir siendo quien era o rendirse al error que podría destruirlo todo.

Capítulo 1

LUZIA

"No debí haber salido esta noche."

Eso es lo primero que pienso al llegar.

La discoteca late a mi alrededor como un corazón enfermo: luces estroboscópicas, sudor, música que vibra en mis huesos. Tahía me ha arrastrado hasta aquí con la excusa de "relajarme un poco", pero yo conozco la verdad. Quiere sacarme del pozo de silencio donde llevo meses metida.

Y funciona durante media hora, logro desconectar de mi mundo de terror.

Hasta que lo veo.

Él está apoyado contra la barra, con esa calma peligrosa de quien no necesita llamar la atención… porque la atención lo encuentra sola. Camisa negra mal abotonada, mangas arremangadas hasta los antebrazos, un par de anillos de plata brillando bajo la luz violeta. Tiene el pelo oscuro y desordenado, como si se hubiera pasado los dedos mil veces. Y una cara de ángel que pondría nerviosa a cualquiera.

Pero no es su físico lo que me paraliza. Es la forma en que sus ojos me miran. Esa mirada intensa, imposible de ignorar como si estuviera leyéndome entera en un solo segundo.

“Qué bonito. Pero no, gracias.”

Desvío la mirada. Trago saliva. "No pasa nada. Solo es un chico guapo. Hay cientos", pienso.

Pero cuando vuelvo a levantar la vista, él sigue allí sin moverse, sin sonreír, solo… observándome como si esperara algo.

“Pues que espere sentado.” Pienso, tratando de volver con Tahía, sin embargo, la multitud me empuja. La corriente de cuerpos bailando me arrastra hacia la barra. Sigue mirándome y ya está poniéndome nerviosa.

Y como si esto no fuera suficiente Tahía está a unos metros de él, bailando. Asi que cuando paso a su lado, él habla.

—Te estás equivocando de lugar.

Su voz es baja y segura.

Me detengo. Lo miro de arriba abajo, igual que él me ha mirado a mí. Me tomo mi tiempo. Que sepa que yo también puedo jugar.

—¿Perdón? —suelto, con una ceja levantada.

Él sonríe apenas. Una curva diminuta en el extremo de sus labios. Como si yo acabara de confirmar algo que él ya sabía.

—No eres de este tipo de sitios.

Qué típico y predecible.

—¿Y tú sí? —pregunto, desafiante, dejándolo en silencio

La música sigue sonando, pero de repente parece lejana. Todo parece lejano. Solo existimos él y yo y esa tensión que crece entre nuestros cuerpos como un chispazo antes del incendio.

Él inclina la cabeza. Me mira de arriba abajo otra vez, no con morbo, sino con curiosidad.

—Yo soy de todos estos sitios —responde al final—. Y también de ninguno.

Un escalofrío recorre mi espalda, lo siento como un golpe directo en el pecho.

—Eso no tiene sentido —digo, con una media sonrisa que me sale más tensa de lo que quisiera.

—Nada lo tiene esta noche —responde él, acercándose un paso más. Su voz es un murmullo que raspa—. Pensé que sería divertido, pero te creí más profesional. No vales lo que he pagado por este show.

—Creo que me estás confundiendo con alguien más —intento retroceder, pero me toma del brazo. No con violencia, con una seguridad que me hiela. Me atrae hacia él en un movimiento fluido, como si nuestros cuerpos ya se conocieran.

—Sí, eres tú —suelta una pequeña risa, casi para sí—. Me hiciste dudar un segundo. Pero confirmas que te metes mucho en tu papel.

Podría apartarme, empujarlo y plantarle una bofetada que le borre esa sonrisa. Pero algo me detiene, algo caliente y torpe que se anuda justo debajo del estómago.

Él inclina la cabeza. Encuentra mi labio inferior con una precisión que me hace temblar y me besa como si ya me conociera. Como si ya fuera suya.

Su mano se desliza por mi nuca, sus dedos largos y firmes se enredan en mi pelo, tirando lo justo para mantenerme en su lugar. Como si yo fuera a huir.

El mundo se detiene y lo mejor… es que no lo rechazo.

Al contrario, cierro los ojos. Mis propias manos suben, lentas, deliberadas, y se aferran a la tela de su camisa. Él aprieta más, me besa más hondo. Un gemido queda atrapado en mi garganta —pequeño, indigno, inevitable—. No sé si es de sorpresa o de deseo.

Quizá las dos cosas. Más, cuando él intenta profundizar, cuando su lengua roza la mía como pidiendo permiso… me aparto, recobrando la razón.

Mi mano se levanta y le volteo la cara de un golpe.

Él me mira y sus ojos brillan con diversión.

—¿Acaso no te gusto?

—Gustarme? ¡por favor!, si a eso le llamas beso.

— Nena, te derretiste. Los dos lo sabemos.

Ese tono de suficiencia, me llena de enojo.

—No soy tu nena —digo.

Y antes de que pueda responder, mi mano se levanta y se abate contra su mejilla otra vez.

El sonido corta el aire como un látigo.

—¿Eso es todo? —pregunta, con esa sonrisita boba que no le puedo quitar.

Me reta, mi mano se levanta de nuevo y le doy lo que pide.

La tercera bofetada es más seca, su piel se enrojece bajo mis dedos, mi palma arde y también arde un deseo de volver a besarlo.

—Bien —murmura—. Así me gustas más.

No me da tiempo a replicar. Sus manos están en mi cintura antes de que pueda reaccionar. Me levanta, me gira, me empuja contra la barra. Inclina la cabeza y me besa. Este beso no pide permiso, me toma. Su lengua entra en mi boca sin suavidad, reclamando cada rincón como si fuera suyo. Sus dedos se entierran en mi cadera.

Un gemido —este sí, abierto, vergonzoso— se escapa de mi garganta. Él lo bebe, lo devuelve. Su otra mano sube a mi mandíbula, la fija en su lugar, y me besa más hondo, más sucio, como si quisiera demostrarme que, por más que lo abofetee, más que me aparte… Sigo ahí.

Cuando por fin separa los labios, los dos estamos respirando con dificultad. Mis labios palpitando y mi orgullo, hecho trizas.

—¿Sigues creyendo que no te gustan mis besos? —pregunta él, con la voz rota por el deseo, pero con esa sonrisa suya que ya empiezo a odiar… y a desear.

No respondo, no puedo. Porque la maldita verdad me está quemando desde dentro, caliente como un hierro al rojo vivo justo debajo del ombligo.

Pero tengo valor y orgullo, demasiado orgullo.

Sonrío ligeramente, lo justo para que sepa que no me ha ganado del todo.

—Me sigues pareciendo un imbécil —suelto—. Y tus besos son pasables.

Él arquea una ceja. Se lame el labio inferior.

—¿Pasables?

—Pasables —repito, como si escupiera la palabra—. Cualquiera te da un beso así. No eres nada especial.

Él se acerca, atrapándome con esa mirada de cazador hambriento.

—Puedo demostrarte lo contrario.

—Ve y demuéstralo a tu abuelita.

Lo empujo con fuerza para apartarlo. Luego me alejo en dirección a Tahía. Siento su mirada, pero no me giro. Mis manos tiemblan y mi corazón late tan fuerte que casi no oigo su risa baja.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

2.2m Vistas · Completado · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa

Emparejada con su Instructor Alfa

1.1m Vistas · Completado · Marina Ellington
Soy Eileen, la marginada de la academia de cambiaformas, todo porque no tengo lobo. Mi única salvación es un don para la sanación que me consiguió un lugar en la División de Sanadores. Entonces, una noche en el bosque prohibido, encontré a un desconocido al borde de la muerte. Bastó un roce, y algo primitivo se rompió entre nosotros. Esa noche me ató a él de una forma que no puedo deshacer.

Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.

Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

1m Vistas · Completado · Sherry
Maya se quedó helada cuando entró el hombre que atraía todas las miradas del salón. Su exnovio, que había desaparecido hacía cinco años, era ahora uno de los magnates más ricos de Boston. En aquel entonces, él nunca había dado pistas sobre su verdadera identidad; luego, había desaparecido sin dejar rastro. Al ver ahora su mirada fría, ella solo podía suponer que él había ocultado la verdad para ponerla a prueba, había decidido que ella era superficial y se había marchado decepcionado.

Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.

—¿Todavía estás enojado conmigo?

Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.

Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.

Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.

Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
El Amor No Dicho del CEO

El Amor No Dicho del CEO

1.2m Vistas · Completado · Lily Bronte
—¿Quieres mi perdón? —preguntó, mi voz bajando a un tono peligroso.

Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.

—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.

Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.

Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...

Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.

Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse

Déjalos Arrodillarse

997.4k Vistas · En curso · My Fantasy Stories
Kaelani pasó su vida creyendo que no tenía lobo.
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.

Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.

Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.

Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.

Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.

Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.

Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.

Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.

Especialmente él.

Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.

Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Vendida al Señor de la Noche

Vendida al Señor de la Noche

664k Vistas · Completado · monica caballero
Desde tiempos inmemoriales, criaturas de piel helada y colmillos letales han gobernado las tierras de Velmora. Su hambre es insaciable, y los humanos no son más que ganado en su mundo. Con cada luna llena, almas jóvenes son vendidas como alimento —marcadas, despojadas de sus nombres y entregadas a sus dueños. Elara Voss era una de ellas. Vendida como carne en el mercado, su destino parecía claro: servir de sustento hasta su último aliento. Pero Elara se niega a morir en silencio. Su espíritu no conoce la sumisión... especialmente cuando su comprador resulta ser Cassian Draven, el vampiro más temido del reino. Frío. Inescrutable. Letal. Cassian no buscaba compañía, ni clemencia. Pero Elara es diferente a cualquier humano que él haya conocido. A medida que la oscuridad se cierne y el deseo comienza a desdibujar la línea entre el peligro y la tentación, Elara debe elegir: luchar por su libertad... o rendirse a una atracción tan peligrosa como el hombre que es su dueño.
Falso Matrimonio con el Poderoso Enemigo de Mi Ex

Falso Matrimonio con el Poderoso Enemigo de Mi Ex

660.2k Vistas · En curso · Syliva.D
Toda mi vida he sido la hija de repuesto. A mi hermana Beatrice le dieron todo: amor, atención, el trato de niña dorada. A mí me tocaron las sobras y los recordatorios de que no era suficiente.

Hasta que descubrí que Niall, guapísimo alfa de la manada vecina, era mi pareja destinada. Por fin llegaba mi turno de ser elegida.

Dios, qué ingenua fui.

Cuatro años de compromiso infernal. Teñiéndome el pelo de rubio para complacer sus gustos. Metiéndome en vestidos ajustados, haciendo de su sirvienta personal… solo para oír que serviría más como empleada que como pareja.

Todo porque su corazón le pertenecía a mi hermana.

Esa noche, tiré sin querer el portarretratos con su foto. Me abofeteó. Fuerte. Dijo que nunca estaría a su altura.

Así que lo abofeteé de vuelta, hice pedazos su foto y acepté su rechazo.

Creí que ahí terminaba todo. Hasta que los encontré en el club, riéndose de lo patéticos que habían sido mis cuatro años de intentos. Todo el compromiso había sido su juego enfermo.

Borracha y furiosa, hice algo imprudente con mi misterioso vecino. El alfa Hudson, rostro esculpido por los dioses, peligro en cada línea perfectamente hecha a su medida.

Lo más importante: es el némesis de mi ex.

¿Y qué? El mejor sexo de mi vida.

Pensé que sería un simple encuentro de una noche para olvidar.

Me equivoqué otra vez.

Es más rico que Niall, más poderoso que mi familia e infinitamente más peligroso.

Y no piensa dejarme ir.

Esta vez, no voy a ser la segunda opción de nadie.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

578k Vistas · Completado · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
La última oportunidad de la luna morbosa

La última oportunidad de la luna morbosa

683.2k Vistas · En curso · Eve Above Story
Solía ser la hija perfecta para mi padre, casándome con el Alfa Alexander por el beneficio de mi manada, aunque Alexander se negó a marcarme e insistió en que nuestro matrimonio era simplemente un contrato. Luego me convertí en la perfecta Luna para mi esposo Alfa, todavía esperando que algún día pudiera ganar su afecto y seríamos marido y mujer de verdad.
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.4m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Mi profesor vampiro

Mi profesor vampiro

1m Vistas · Completado · Eve Above Story
Después de encontrar a mi novio besando a su «amigo de la infancia», me emborraché en un bar y mi mejor amigo me pidió un hábil call boy.
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...

«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

473.1k Vistas · Completado · Amelia Rivers
Ella es la hija de la ama de llaves. Él es el multimillonario más frío de Manhattan. Una bebida drogada cambia todo.

Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.

Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.

Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.

Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?

Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.

Pero no lo son.

A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.

Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?