Capítulo 59 Un golpe más

NILO

Aprieto el volante. La mandíbula me duele de tanto tensarla. Apago el motor. Me quedo mirando las ventanas de su apartamento.

Saco el teléfono. Leo su mensaje otra vez. Las palabras me queman como ácido.

"Te prohíbo que vuelvas a escribirme. Tú y yo no somos nada. Se acabó la aventura. M...

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