Capítulo 72 El despertar

León

La noche fue eterna.

No dormí. No pude. Cada vez que cerraba los ojos, veía su cuerpo en el suelo. Cada vez que los abría, veía la puerta cerrada de la habitación. Las horas pasaron lentas, pegajosas, como caramelo derretido.

Martina se quedó a mi lado. Mi madre también. No hablamos mucho. N...

Inicia sesión y continúa leyendo