Capítulo 104 Bienvenida a la familia

—¡AAAAAAAAH!

El grito se me arranca del pecho sin permiso.

No puedo dejar de gritar.

El dolor es tan brutal, tan absoluto, que por un segundo creo que me voy a partir por la mitad.

—¡Te odio! —le grito a Dante entre jadeos—. ¡Te odio, hijo de puta! ¡Esto es culpa tuya! ¡Toda esta mierda es culpa tuy...

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