Capítulo 42 Es ella

No puedo creer esto.

No puedo creer lo que mis ojos ven.

Esto…

Esto no puede ser. Esto no es verdad.

La vista se me nubla. Las lágrimas me queman los ojos mientras miro a la mujer que está frente a mí, de pie en la puerta del despacho de Dante, vistiendo un elegante vestido negro que realsa cada una...

Inicia sesión y continúa leyendo