Capítulo 103 Los archivos robados

– A lo mucho, sabes que en nuestras reuniones aceptamos algún consejero –respondió el otro tipo, quien tenía una cicatriz horrible que le cruzaba uno de sus ojos y miraba con desdén a Egan y a Katya–. Nunca aceptamos estos términos.

Egan se inclinó sobre su escritorio, con su mirada típica de cabró...

Inicia sesión y continúa leyendo