
EL INFIERNO DE LA MAFIA
rebefsilva1808 · Completado · 201.7k Palabras
Introducción
Con 22 años, recién graduada de medicina y sin mucha suerte en su búsqueda laboral, Katya acepta un misterioso trabajo independiente una noche de lluvia. Lo que no imaginaba era que el hombre herido que salvó no era un paciente común... sino Egan Caruso, el despiadado líder de una de las mafias más grandes de Italia.
Katya pensó que lo correcto era entregarlo a la policía. Pero nada con Egan Caruso es tan sencillo. Rodeada de secretos, amenazas y un mundo oscuro que no entiende, descubre que Egan, a pesar de su corazón endurecido por la frialdad y la violencia, empieza a sentir algo por ella. Algo que ni él mismo sabe cómo manejar.
Por su parte, Katya, aterrada pero fascinada, lucha por escapar de su atractivo "captor". Sin embargo, mientras los días pasan y las miradas se vuelven caricias, el miedo se convierte en deseo... y el deseo en algo mucho más profundo.
Pero su conexión peligrosa está a punto de ser puesta a prueba. Un secreto devastador emerge de las sombras: la verdad sobre la familia biológica de Katya... y el motivo por el cual el tío de Egan ha jurado matarla.
Entre pasión, traiciones y sangre, Katya y Egan deberán decidir si su amor es lo suficientemente fuerte como para sobrevivir al fuego cruzado de dos mafias enfrentadas.
¿Podrán amarse sin destruirse y superar la rivalidad de las dos ambiciosas y frías mafias enfrentadas?
Capítulo 1
Egan tenía apenas seis años cuando descubrió la sangre.
Quizás alguna vez vio a alguien cortarse ligeramente con un cuchillo mientras picaba vegetales o alguna herida o raspón en su rodilla que se hizo a sí mismo mientras jugaba. Pero nunca, nada comparado con aquel día que él cumplió seis años.
Pese a que su familia no era mucho de celebrar, su madre horneó ese día un pastel. El padre de Egan estaba como de costumbre encerrado en su oficina, hablando por teléfono y contando enormes fajas de billetes. La madre de Egan estaba ese día acompañándolo, igual que el tío Elián, pero era costumbre verlo rondar la casa, con un vaso de licor y un cigarrillo.
En la seguridad de la enorme y confinada sala de su casa, Egan saltó en el sofá y gritó de emoción al ver como su madre entraba con el pastel de seis velas. Ella comenzó a cantar una hermosa melodía que repetía una y otra vez "feliz cumpleaños", y Egan sintió que la emoción le hacía cosquillas en el estómago.
La madre de Egan se arrodilló en el suelo al tiempo que él saltaba del sofá y se quedaba de pie, preparado para soplar las velas. Su madre terminó de cantar y el tío de Egan aplaudió a la espera de que él soplara las velas. Un par de amas de llaves de la mansión también se habían detenido a mirar el espectáculo. Era extraño ver en la mansión Caruso algo tan colorido y divertido como una celebración infantil de cumpleaños. No importaba si fuese improvisada o no.
Egan sintió la felicidad instalarse en su pecho: era tibia y le provocaba lágrimas al mismo tiempo que él no podía borrar la sonrisa de su rostro. Miró también la belleza en el rostro de su madre: sus ojos miel, la ubicación de cada peca, su cabello rubio. Todo en ella era más que perfecto.
Tomando aire en sus pulmones, Egan se preparó para soplar las velas de su pastel. Pero la rápida ráfaga que apagó las velas no provino de Egan, sino de tres balas que salieron de la recámara de un CZ 75. En la puerta de su casa, entrando sin que nadie más lo notara, se proyectaba la sombra del tipo armado y cuyo rostro estaba cubierto con un pasamontaña. La madre de Egan fue la única en caer, la sangre bañó toda la alfombra y salpicó por el cuerpo de Egan. El disparo había sido certero y limpio hacia la cabeza; los sesos y el líquido viscoso que estaba en lugar del hermoso rostro de su madre era lo único que Egan podía mirar.
Antes de que hubiese otro accidente, el tío de Egan lo tomó en brazos y lo sacó con enorme rapidez de la escena, mientas que dejaba a los guardias de su padre encargarse del enmascarado. Pero incluso con todo los años que transcurrieron después de eso, Egan siguió viendo el rostro destrozado de su madre cada vez que cerraba los ojos.
Despertó otra mañana más, bañado en un sudor frío, con un grito silencioso atorado en su garganta. Cuando recordó que todo era un simple sueño, tomó aire y se levantó lo más rápido que pudo.
Por eso odiaba dormir, ¿hasta cuándo tendría que recordarse no hacerlo por más de noventa minutos seguidos? En su defensa, ese día estaba cumpliendo 17 años de fallecida su madre. Aquello le provocaba una sensación de malestar en todo el cuerpo. Sin embargo se sacudió las emociones de encima y buscó algo de ropa que ponerse. La debilidad estaba solo permitida dentro de la puerta de su habitación. Fuera de ella, donde todo el mundo lo observaba, él no tenía derecho a sentir absolutamente nada.
Cuando Egan se puso su traje verde oscuro y salió de su habitación, su caporegime estaba esperándolo en su puerta.
– Dime que es lo que quieres ahora, Argus –escupió con desdén–. Te he dado dinero para armas nuevas, les di un fin de semana a tus hombres para que fuesen a ver a sus prostitutas baratas y te dejé robarte todas las joyas de Chase antes de matarlo. Dime, por favor –rogó Egan con fingida súplica mientras bajaba las escaleras en forma de caracol hasta el primer piso–, qué quieres ahora. Tienes tres segundos o te corto la lengua yo mismo.
Argus, un borracho y amigo de la infancia de Egan, era el líder de los hombres encargados del trabajo sucio. Su capo. También era un listillo, serio y dedicado, nunca se tomaba un día libre en su tarea de proteger a Egan y su casa.
– Buenos días también para ti, Egan –murmuró Argus–. Realmente no vengo a pedirte dinero...
– Más te valía. –Replicó Egan mientras entraba a la cocina y ni siquiera le dirigía una mirada a la cocinera cabizbaja que estaba terminando de poner la mesa.
– ...realmente venía a decirte que el avión está listo y lo puedes abordar en cualquier momento. Ya mis hombres están esperándote.
Egan miró de reojo con cinismo a Argus.
– Pueden esperar un poco más –Argus arrugó su ceño ante aquella respuesta–. ¿Dónde está mi consigliere? No iré a ningún lado hasta hablar con él.
Egan, quien aunque tenía un enorme plato con comida frente a él, simplemente tomó la taza de café dispuesta a un lado de él y tomó un largo trago. Le quemó la garganta a su paso, incluso la cocinera jadeó de asombro, pero Egan la ignoró como siempre y leyó las noticias en el periódico matutino que también estaba esperándolo en la mesa de vidrio.
Argus se mofó antes de sentarse en una silla junto a Egan y, arrebatándole el plato de huevos revueltos, se comió casi la mitad de un solo bocado. Egan simplemente lo asesinó con la mirada porque, sinceramente, no cargaba nada punzante encima en ese momento.
– Ya que esperaremos, desayunaré un poco.
– No creo. –Con gran rapidez, Egan tomó el plato de las manos de Argus y lo tiró en el fregadero con todo y comida. Algo sonó a roto al hacerlo, pero Egan si lo notó, no le prestó mucha atención–. Nos vamos ya mismo. Nos encontraremos con mi tío en el camino.
Últimos capítulos
#189 Capítulo 189 La ladrona de la mafia
Última actualización: 1/30/2026#188 Capítulo 188 Perdida en el mundo
Última actualización: 1/30/2026#187 Capítulo 187 La heredera Caruso
Última actualización: 1/30/2026#186 Capítulo 186 Noventa y nueve
Última actualización: 1/30/2026#185 Capítulo 185 La ceremonía
Última actualización: 1/30/2026#184 Capítulo 184 El matrimonio
Última actualización: 1/30/2026#183 Capítulo 183 El ángel vengador
Última actualización: 1/30/2026#182 Capítulo 182 Llorar es sanar
Última actualización: 1/30/2026#181 Capítulo 181 La historia
Última actualización: 1/30/2026#180 Capítulo 180 El mal hecho
Última actualización: 1/30/2026
Te podría gustar 😍
Embarazada de los Gemelos Genios del Alfa
Contrato Evans
A ella le dará la oportunidad de terminar sus estudios y evitar la muerte de su padre y a él la posibilidad de encontrar con quién resolver el asunto de contraer nupcias.
De las decisiones que ellos tomen va a depender si el contrato se cumple o termine antes de tiempo.
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida
Libro dos de Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca. También puede leerse como una historia independiente.
Han pasado diecisiete años desde el surgimiento de la Loba Blanca, y el reinado de los Reyes Licántropos aseguró la paz en todo el reino. La siguiente generación de guerreros ha crecido bajo la protección de sus poderosos gobernantes.
Cassian y Atlas, los herederos gemelos del trono licántropo, ya no son niños. A punto de cumplir dieciocho, los futuros reyes ya se han probado en los campos de entrenamiento con una fuerza, una destreza y un poder muy por encima de su edad. Como gemelos idénticos nacidos con habilidades extraordinarias, su vínculo es irrompible, su lealtad entre ellos absoluta. El reino sabe que algún día gobernarán juntos.
Pero cumplir dieciocho trae algo más que responsabilidad.
Para los licántropos, marca el momento en que el destino puede revelar a la única persona destinada a estar a su lado: su pareja.
Para celebrar el décimo octavo cumpleaños de los gemelos, el palacio se prepara para un gran baile real. Alfas y familias de todo el reino están invitados; muchos llegan con la esperanza de que sus hijas sean elegidas como la futura reina del trono licántropo.
Sin embargo, el destino rara vez sigue el camino que otros esperan.
En algún lugar del reino vive una chica cuya existencia nunca debió ser conocida. Oculta en las sombras de los muros del reino, lleva en la sangre secretos que podrían cambiarlo todo. Secretos lo bastante poderosos como para redefinir el futuro del reino licántropo.
A medida que se acerca la noche del baile, hilos invisibles del destino empiezan a entrelazar vidas de formas que nadie habría podido prever.
El siguiente capítulo de la historia de los Reyes Licántropos está a punto de comenzar.
Y la pareja destinada a dos reyes podría ser mucho más poderosa y peligrosa de lo que cualquiera podría imaginar.
Después de la Aventura de mi Esposo, me Volví a Casar con un Multimillonario
La Gestante del Rey Alfa
Isla
Soy una don nadie de una manada lejana. Mi familia debe mucho por los gastos médicos de mi hermano. Haré lo que pueda para ayudarlos, pero cuando descubro que he sido vendida al Rey Alfa Maddox como su criadora, no estoy segura de poder hacerlo.
El rey es frío y distante, y se rumorea que mató a su primera esposa. Pero también es sexy y atractivo. Mi mente puede estar diciéndome que no, pero mi cuerpo lo desea de todas las maneras posibles.
¿Cómo voy a sobrevivir como la criadora del Rey Alfa cuando nunca he estado con un hombre antes? ¿Volverá a matar?
Maddox
Desde que mi Reina Luna murió, juré no volver a amar. No estaba buscando una criadora, pero solo tengo un año para producir un heredero o perderé mi trono. Esta hermosa chica, Isla, apareció en mi puerta justo a tiempo. ¿Es el destino? ¿Es ella mi segunda oportunidad de tener una compañera? No, no quiero una de esas.
Todo lo que necesito es un hijo.
Pero cuanto más tiempo paso con Isla, más quiero no solo a cualquier criadora, sino a ella.
¡Más de un millón de lecturas en Radish—haz clic en este romance ardiente de cambiaformas lobo ahora mismo!
Corazón sin dueño
La niñera de la mafia
Se me cae la boca cuando me muevo hacia atrás. «Deben estar jugando conmigo», pienso.
«Disculpe, señora, ¿esto forma parte de las preguntas de la entrevista?» Extiendo furor de ira. Ella todavía me sonríe, pero eso ya no me interesa. Leonardo se sorprende de mi descaro y es entonces cuando nuestras miradas se encuentran. Trago un trago mientras aplaudo su apariencia dentro de mi cabeza.
Es la primera vez que lo miro bien hoy. No es un modelo masculino, pero debería serlo. El cabello exuberante y dorado que arregla con tanto cuidado tiene una calidad ondulante. Sus ojos azules como los de un río marino se iluminaban con pasión.
Tienen forma de almendra. Brillan con inteligencia, dominio y autoridad.
Por supuesto, todas las chicas guapas se enamorarían de un chico como él, pero no de mí; soy diferente.
Intenta sobrevivir después de que se acaben sus ahorros. Ese es el mismo momento en que recibe una oferta de un hombre extraño en el mismo bar que frecuenta. La dirigen a una mansión donde la entrevistarán para el trabajo de niñera. Va a la entrevista donde conoce a un hombre muy grosero y a una mujer acogedora. Sin que ella lo sepa, ha puesto un pie en la familia criminal más peligrosa de Italia.
Advertencia: incluye contenido delictivo
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
Mi padrino es mi Sugar Daddy
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.
Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.
Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El enigma del millonario
"¿Eres virgen?" preguntó Ayden, y Arya casi escupió su bebida.
"Quiero decir, ¿cuenta si he usado un vibrador?", respondió ella mientras notaba cómo Ayden trataba de tragar con fuerza su agua.
"¿Cuántas parejas sexuales has tenido?", preguntó Ayden con seriedad.
"Bueno, solo he tenido un par de consoladores. Resulta que los de látex son muy resistentes", respondió ella sonriendo.
Ayden se levantó molesto y rompió el buen humor de la habitación. "Esto no es un puto juego, señorita Arya", dijo amenazante el millonario. "Lárgate".
"No, espera, estaba bromeando", trató de aclarar Arya.
"He dicho que te largues, ¡fuera!" puntualizó Ayden cada palabra y golpeó la mesa.
Arya, que veía su única oportunidad destrozada, se arrepintió de haber bromeado como lo hizo. Nunca pensó que tendría tales consecuencias. Caminó desolada hacia la salida sin esperar nada, sin saber qué hacer ni a quién recurrir.
Mientras intentaba detener un taxi, un Aston Martin de color oscuro se detuvo delante de ella. Era Ayden Emory. "Sube", le pidió, pero ella lo ignoró.
"¿Eres siempre tan testaruda? Sube o no hay trato", insistió Ayden.
La esperanza de que no todo hubiera terminado se apoderó de ella, y subió al lujoso coche del millonario.












