Capítulo 124 Las visitas

– ¡Doctora Katya, doctora Katya! –Una pequeña vocecita gritó–. Doctora Katya, ábrame por favor.

Katya no pudo evitar reír. Se levantó de su escritorio pidiéndole disculpa a su joven paciente. Katya se dirigió hacia la puerta de su consultorio y la abrió. Del otro lado, una pequeña niña de quizás un...

Inicia sesión y continúa leyendo