Capítulo 147 Ya es suficiente

Argus, Sylvana e Ivan conducían en completo silencio en la carretera. Sylvana iba sonándose la nariz en el asiento trasero, mientras miraba a Argus por el espejo retrovisor. Ivan, por su parte, iba tan tieso como una momia en el copiloto. La tensión dentro del auto había creado una atmósfera tan pes...

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