Capítulo 148 A donde la brisa nos lleve

– ¿Por qué? –Preguntó Katya–. Sí deseo saberlo.

Argus le acarició el hombro una vez más, su rostro lleno de cariño fraternal.

– Más tarde, primero debes recuperarte. Vamos, te ayudaré a subirte al auto –Argus se levantó y ayudó a Katya a ponerse de pie–. Debemos buscar a Egan, el avión no espera p...

Inicia sesión y continúa leyendo