Capítulo 158 Demasiados secretos

Katya oía un terrible pitido en sus oídos. Estaba desorientada, su cabeza dolía y no lograba comprender lo que había sucedido. Estaba frío el suelo en donde ella yacía, con el último recuerdo en su memoria de un enorme charco de sangre salpicando por el aire.

– ¡No, Sylvana! –Oyó un grito, pero la ...

Inicia sesión y continúa leyendo