Capítulo 18 La segunda al mando

Egan cruzó sus brazos sobre su pecho, haciendo que se le marcaran mucho los músculos de sus tríceps y la camisa parecía quedarle chica. Sin embargo, Katya estaba tan enojada en ese preciso instante que no le importó en lo más mínimo. Sentía con cada segundo sus esperanzas desfallecer.

– Lo firmaré,...

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