Capítulo 38 Broma

Egan abrió sus ojos justo en el momento en que la respiración de Katya se volvía lenta y pesada. Él no se había quedado dormido aún, la había sentido crear aquel muro entre ellos. Pero Egan se sentía tan atraído hacia Katya como un imán al metal, como una polilla a la luz. Y él no permitiría que nad...

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