Capítulo 58 Saco de golpes

– ¿Tu abuelo te llamó? –Era una mentira, Katya sabía que su abuelo no fue el que lo llamó.

Ivan sonrió con dulzura.

– Ya sabes como es él: está emocionado porque se enteró que cumpliste tu sueño y ahora tienes tu propia clínica.

La puerta de la habitación volvió a abrirse, y por ella entró un oje...

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