Capítulo 75 Te amo

– Tienes protección, ¿cierto?

Egan se inclinó hasta la pequeña mesita que descansaba a un lado de la cama, abrió una de las gavetas y sacó un aparato de metal negro después.

– Por supuesto. –Respondió Egan, dejando el arma en alto y extendiendo una sonrisa sardónica.

Katya no podía creer que él d...

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