Capítulo 97 La respuesta es no

Katya sentía el corazón desbocado, los latidos en su garganta y sus ojos a nada de echarse a llorar y nunca más detenerse. A Katya le temblaron las manos, a nada de un colapso nervioso.

En ese momento, ella no sabía si implorar clemencia a su madre o huir. Lo peor de todo fue el momento en que su c...

Inicia sesión y continúa leyendo