Capítulo 12: Una huida desesperada

El mundo a mi alrededor era un borrón de oscuridad y dolor. Mi cabeza latía, mi cuerpo dolía y mi mente estaba nublada. Intenté moverme, pero estaba atado firmemente a una silla.

Anya estaba de pie sobre mí, sus ojos llenos de un odio frío y calculador.

—Bienvenido a tu nuevo hogar —dijo, su voz go...

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