Capítulo 35: El sacrificio

La oscuridad me envolvía, una manta sofocante que amenazaba con tragarse todo. Podía sentir la energía girando a mi alrededor, una tormenta caótica de poder y miedo. La mano de Silas seguía en la mía, anclándome incluso cuando el mundo a nuestro alrededor comenzaba a desmoronarse.

—¡Quédate conmigo...

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