Capítulo 86 86

—Mañana.

Lo miré durante varios segundos.

—No.

Julian frunció el ceño.

—¿No qué?

—No puedes soltarme “mañana” después de que anoche habláramos de doce días.

—Lo sé.

—Doce días, Julian.

—Lo sé.

—Y ahora tenemos uno.

—Renata...

—No digas mi nombre como si eso arreglara las matemáticas.

Apoyó ambas man...

Inicia sesión y continúa leyendo