Capítulo 100 No fue la única…

Astrid Vanderwall

El tiempo se detiene para las dos.

La taza se le resbala de los dedos y se estrella contra el piso, haciéndose pedazos con un ruido sordo. Ninguna de las dos se mueve, a pesar de que la gente alrededor se ha quedado tan petrificada como nosotros mirando lo que ocurre.

Mi tía...

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