NovelaGO
El novio que sí me eligió

El novio que sí me eligió

SOFÍA DE ORELLANA · En curso · 52.5k Palabras

1.1k
Tendencia
1.3k
Vistas
27
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Astrid Kingsley siempre creció a la sombra de su hermana Fiona. Considerada por su propia familia como la hija de poca belleza e inteligencia escasa, Astrid se consolaba en los brazos de Justin, su amigo de la infancia y novio secreto, creyendo que al menos para él ella era especial.
Pero la ilusión se destruye de la forma más cruel el día de la fiesta de compromiso de Fiona, cuando se da cuenta de que el prometido de su hermana no es otro que Justin, y no solo eso, sino que ambos esperan un hijo.
Humillada, destruida y creyendo que no sirve para ser amada por nadie, Astrid toca fondo. Sin embargo, en medio del colapso, aparece Zack Vanderwall, un imponente y codiciado heredero que la ha estado observando en silencio. Ante la mirada atónita de todos, Zack la elige a ella, la defiende de las humillaciones de Justin y le propone matrimonio en público.
Aceptando la propuesta para huir de su tormento, Astrid empieza a creer que por fin alguien la ha puesto como su primera opción. Sin embargo, tras oír una conversación de Zack, llega a pensar que los millonarios nunca dan algo a cambio de nada y todo lo que viene luego es producto de esa desconfianza…
¿Es el amor de Zack la salvación que tanto anhelaba, o simplemente cayó en las redes de un juego mucho más peligroso?

Capítulo 1

Astrid Kingsley

Corro al pequeño departamento que pago con mucho esfuerzo para tener mi privacidad y veo la hora mientras subo la escalera.

—¡Maldición, voy a llegar tarde!

En cuanto entro, veo a mi novio y me digo que él es todo lo que está bien en mi vida.

Justin y yo somos amigos inseparables desde los seis años. Nos conocemos a la perfección y, por supuesto que queremos una vida juntos, pero para él no es buen momento que se sepa de nuestra relación.

Está terminando su carrera, será un gran ingeniero, lo sé. Yo, en cambio, no quise estudiar porque no soy lo suficientemente buena para eso.

Los números o cualquier cosa complicada no es para mí. Mamá me decía siempre que yo salí buena para trabajar moviendo mis manos, no para usar mi cerebro.

Corro al baño para darme una ducha, mamá detesta el olor a «tienda de barrio». Sin embargo, al ver a mi novio con la ropa que suele llevar a la universidad, le digo a las carreras.

—Amor, ¿no vas a cambiarte?

—¿Para qué? No tengo nada que hacer —me quedo a medio camino, él no me mira porque está clavado en la Play.

—Pero, me dijiste que irías conmigo al cumpleaños de mi madre. Se supone que hoy les diríamos a todos, estás terminando…

—Lo olvidé —resopla para quitarse un mechón de cabello de la cara—. Mejor lo dejamos para otro día. Estoy agotado y no tengo ganas de lidiar con la presión de nuestros padres.

—Está bien… —respondo resignada.

Me meto al baño para ocultar mi decepción. Me ducho rápidamente, me visto en el baño para no incomodarlo y me seco el cabello como puedo, Justin se ha llevado mi secador a su residencia para un trabajo.

Al salir, me pongo lo primero que encuentro para el frío y tomo mi bolso. Me acerco a darle un beso, pero tal como cada vez que está jugando, me corre la cara.

—¿Me esperarás? Tal vez hoy sí quieras dormir conmigo… —propongo, pero su respuesta es la misma de siempre.

—Sabes que no. Prefiero no arriesgarme a que no controlen las hormonas y dejarte embarazada, yo creo que en una hora me iré. Solo estoy terminando de descargar un programa que necesito.

—Bien… Te amo, nos vemos.

Me voy de inmediato, pensando en que a veces me gustaría tener más afecto de él, antes era así.

Miro la hora y sé que tendré suerte si llego a tiempo, mis padres odian la impuntualidad, pero a mi jefe tampoco le puedo decir que no si me dice que debo reponer mercancía a último momento.

En cuanto salgo a la calle me acerco a la vía, el tráfico está terrible. Camino por la orilla para buscar un lugar mejor en donde detener al taxi, pero no veo uno de los orificios en el suelo y tropiezo.

No tengo de dónde sostenerme, así que caigo. La mitad de mi cuerpo termina en la calzada. Veo cómo un autobús se acerca a toda velocidad y no me puedo poner de pie, como si algo me tuviera clavada al piso. Cierro mis ojos, espero el impacto, pero en lugar de eso… Algo me tira.

Caigo de espaldas sobre algo duro, cálido y agitado. Siento dos brazos que me rodean y un quejido.

—¡Ay, por Dios! —me hago a un lado y veo a un hombre de traje tirado en el suelo—. ¡Lo siento! ¡¿Está bien?! ¿Se lastimó por mi culpa?

—Oye, chica, tranquila… —se pone de pie con agilidad y me ayuda a hacer lo mismo—. Mejor dime si tú estás bien.

Es hermoso.

Por eso no le respondo, porque me quedo sin palabras. Su mirada intensa me envuelve y de pronto, las piernas me tiemblan. Me tambaleo, él me sostiene y con una mano me levanta la barbilla.

—Es la adrenalina, se está bajando. ¿Te lastimaste?

—N-no… Perdón, señor.

—No soy un señor —se ríe y me parece más hermoso aún—. Y en lugar de pedir perdón, solo dame las gracias.

—Gracias —me limpio la ropa y doy gracias que no me ensucié o sería otra desaprobación—. Tal parece que ir tarde no es bueno para las despistadas.

—¿Llegas tarde a una cita?

—Sí, con mis padres. Y si llego tarde solo les daré más tema de conversación, ya sabe. La hija que se descarrió y se fue a vivir sola, que se mata trabajando y siempre llega tarde.

Me río de mí misma, pero él no lo hace. Solo me ve con una intensidad que me abruma. Sé que me sonrojo porque siento mi rostro caliente, siempre meto la pata o abro de más la boca. Y tal parece que acabo de hacer ambas ahora mismo.

—Perdón, no es apropiado que le cuente cosas que no le interesan y no quiero detenerlo más. Le agradezco que me salvara de quedar sin cabeza.

—Ha sido un gusto, señorita… —me extiende la mano y se la doy.

—Kingsley. Astrid Kinsley, ¿y usted?

—Yo soy Zack Van… —mi teléfono suena y lo respondo, con una cara de vergüenza.

—Lo siento, es mi madre. Seguro para regañarme por ir tarde. ¡Mamá! ¡Sí, ya voy en el taxi, pero hay demasiado tráfico! ¡Sí, nos vemos!

Él sonríe y mira a todos lados.

—El tráfico está horrible, pero si me dice dónde vive, puedo hacer que la lleven.

—No, claro que no, ya ha hecho mucho por mí.

Hace un gesto y una mujer de traje impecable aparece. Se acerca a nosotros y Zack le ordena.

—Lleven a le señorita a dónde necesite ir. Busca la mejor ruta para evitar el tráfico.

—Zack, no es necesario, de verdad —él me mira y abre la puerta del auto que llega frente a nosotros.

—Insisto, señorita Kingsley. Por favor, suba y le deseo un feliz cumpleaños a su madre.

Me lo quedo mirando unos segundos. Esto no me pasará jamás en la vida, así que, en un arranque de total locura y agradecimiento, me lanzo sobre él para abrazarlo. Y se siente tan bien, sobre todo porque no me aleja, sino que me regresa el abrazo.

—Gracias, Zack. Te debo un favor enorme —me separo de él, sonrojada por supuesto—. Si un día nos volvemos a encontrar, prometo que te lo regresaré.

Él solo me regresa una sonrisa de medio lado, me subo y la mujer conduce por las calles en silencio. Solo lo rompe cuando llegamos

—¿Aquí es? —me mira sorprendida y yo me encojo de hombros.

—Sí, aquí es. Esta es la casa de mis padres.

Y también el lugar de donde me fui para dejar de avergonzar a mi familia con mi inutilidad crónica. Aunque me he esforzados para ser menos insuficiente a sus expectativas, solo soy dependiente de una minimarket; en cambio, mi hermana Fiona no solo ha terminado su carrera con éxito, sino que al parecer tiene un novio perfecto.

Pero no tanto como el mío.

Respiro hondo, le doy las gracias a la mujer y me meto dentro. Pero en cuanto pongo un pie en la casa, sé que otra vez seré la vergüenza de mi familia.

—Otra vez metiste la pata, Ashley.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Roisin

Roisin

5.4k Vistas · Completado · Jesica Quintero
ROISIN es una historia envolvente que sumerge al lector en un torbellino de emociones, donde el amor y la pasión se entrelazan con la intriga y los desafíos. En los primeros cinco cautivadores capítulos, acompañamos a Barbara, la protagonista, en su regreso a casa tras años en el extranjero. Lo que debería haber sido un feliz reencuentro se convierte en una pesadilla interminable. Barbara, obligada a casarse con el enigmático magnate Alexander Harrington por razones económicas, se ve atrapada en un matrimonio impuesto que la sumerge en un mundo de oscuros secretos y manipulaciones magistrales.
La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie

La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie

37.6k Vistas · En curso · Catherine Thompson
Soy Viper. Una noche tuve una aventura de borrachos. O eso pensaba hasta que me entregaron los papeles del divorcio después de una reunión que salió mal y mi esposa era la cliente potencial. Esa reunión casi destruyó mi club porque fui un tonto. Tengo dos opciones: firmar los papeles y dejar que se vaya para siempre, pero también corrijo mis errores. O trabajar duro para corregir mis errores y hacer que mi esposa se enamore de mí. Elegí la opción dos. Pero hay alguien más que quiere a mi esposa para él. Arreglaré mi club y haré que mi esposa y este otro tío se mantengan alejados de mi camino. No voy a parar hasta conseguir lo que es mío.
Soy Sabine, todos me llaman Pixie por mi talla. Mido poco más de un metro y medio. Cometí el error y me casé con un hombre al que apenas conocía durante un fin de semana de diversión. Me dejó a la mañana siguiente y no lo vi durante meses hasta que fui a una reunión sobre la contratación de un guardaespaldas con los Reckless Renegades. Imagina mi sorpresa cuando veo a mi marido perdido hace mucho tiempo con una zorra en el brazo. Lo despedí y le pedí que entregara los periódicos la semana siguiente. Dejé todo lo que tuviera que ver con el club. Negocios, amigos, lo que sea. No iban a dejar que se burlaran de mí. Me dejó, así que debió firmar y dejarme seguir con mi vida. Soy un campeón de patinaje sobre hielo pero necesito más. Quiero amor y una familia propia. Creí que lo había encontrado. Caray, me equivoqué. Ahora ha vuelto y dice que quiere ganarse mi corazón.
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera

Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera

196.5k Vistas · Completado · Gloria Fox
Hace un mes antes de mi boda, quemé el vestido que había pasado un año haciendo con mis propias manos.
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
La Trilogía de la Bruja Verde

La Trilogía de la Bruja Verde

18.6k Vistas · Completado · LynnBranchRomance💚
«Yo, Eris Oakenfire, te rechazo a Gideon Greenwood como mi amigo». Lo dije tan rápido como pude antes de perder la determinación. Un dolor agudo se apoderó de mi pecho mientras lo decía y me agarré la camisa con fuerza, aspirando un suspiro. Los ojos de Gideon se agrandaron y brillaron de ira. El hombre del asiento delantero en realidad jadeó horrorizado.
«Primero», dijo obstinadamente, «rechazo tu rechazo».
Lo miré fijamente.
«En segundo lugar, ¿acabas de decir Oakenfire? ¿Como la manada perdida de Ice Moon Oakenfire?»


EL ALFA Y LA DONCELLA es el libro #1 de la trilogía de La Bruja Verde. Eris ha pasado los últimos tres años escondida después de que su manada y sus padres fueran asesinados por un misterioso extraño de ojos amarillos y su horda de vampiros. El Alfa de la Manada Luna Dorada lleva seis años buscando a su pareja y está decidido a no dejar que ella lo rechace. Lo que no se da cuenta es que luchará contra algo más que el obstinado corazón de Eris. Hay una poderosa bestia que colecciona seres sobrenaturales raros y tiene sus ojos amarillos puestos en ella.

Los otros dos libros son EL SEGUNDO LIBRO: LA BETA Y EL ZORRO y EL TERCER LIBRO: EL LEÓN Y LA BRUJA.
Destinada al Alfa Que Me Mató

Destinada al Alfa Que Me Mató

32.8k Vistas · Completado · Sherry
—Violet Goldcrest —la voz de Daemon fue un trueno, vibrando a través del suelo empapado y metiéndoseme en los huesos—. Has fracasado como Luna.

Me arrodillé en el lodo, con la agonía del rechazo desgarrándome por dentro mientras lo veía alejarse junto a Celeste, embarazada.

—Yo, Daemon Blackwood —entonó con frialdad—, te rechazo como mi pareja.

Lo había amado durante diez años… hasta que me humilló en una Ceremonia de Rechazo pública, me abandonó por otra mujer y le declaró la guerra a mi manada. Mis padres murieron protegiéndome. Yo morí sola, hecha pedazos por su traición.

Entonces desperté… tres años antes.

Esta vez, se acabó rogar por su amor.

—Hagamos una apuesta, Daemon —digo cuando desestima mi oferta de romper nuestro vínculo—. Pronto no solo aceptarás este rechazo: lo vas a suplicar.

Me mira con un desprecio helado.

—Yo. No. Suplico.

Suspiro. Como la que ya vivió esto, sé lo que viene. Daemon conocerá a su verdadera pareja, se enamorará perdidamente de ella y por fin me dejará libre. Lo único que tengo que hacer es esperar.

Pero entonces… las cosas se ponen raras.

El hombre que antes pasaba meses lejos de mí ahora vigila cada uno de mis movimientos. Me interroga sobre otros machos. Y cuando de verdad conoce a Celeste, no me rechaza a mí, como se supone que debe hacerlo.

La rechaza a ella.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

1.1m Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Conociendo a mi papá millonario

Conociendo a mi papá millonario

21.2k Vistas · Completado · Sergio Rocha
Ciara Edevane es una madre soltera que sobrevive la vida junto a su pequeño hijo Ethan, dándose a la fuga después de dormir con aquel apuesto y arrogante millonario, le oculto un gran secreto. Arlen Chadburn es un playboy millonario y CEO que lleva años buscando a aquella mujer con la que durmió una sola noche, y a la que nunca logro olvidar a pesar de los años. Mamá, ¿Quién es mi papá? Aquella pregunta inocente finalmente tendría una respuesta. El destino caprichoso, los hará reunirse en el lugar menos pensado, pero, ¿Qué pasará cuando Arlen descubra que aquel pequeño tiene sus mismos ojos y su edad coincide con los años que ha pasado buscando a la mujer de sus sueños? El amor cruzara fronteras no antes pensadas y lograra un milagro que se creía perdido.
LA OBSESIÓN DE ALEXANDER

LA OBSESIÓN DE ALEXANDER

180.2k Vistas · En curso · Shabs Shabs
—¿Me estás vendiendo? —Mi padre ni siquiera podía mirarme a los ojos—. Solas ofreció la mayor cantidad.

Me tambaleé hacia atrás, pero Alexander Dimitri me agarró, su gran mano apretando posesivamente mi garganta. Empujó a mi padre contra la pared.

—Ella es mía —gruñó Alexander—. Soy el único que puede abrirle las piernas.

Me arrastró hasta su coche, arrojándome al asiento trasero. Se subió encima de mí, su pesado cuerpo inmovilizándome.

—Tu padre te vendió para ser una puta, Alina —susurró, mordisqueando mi lóbulo—. Pero ahora eres mi puta.

Frotó su erección contra mi clítoris a través de mi delgado vestido.

—Y te voy a usar cada noche hasta que tu deuda esté pagada —su mano rasgó mis bragas a un lado—. Empezando ahora mismo.


En un mundo de crímenes de alto riesgo, traiciones y alianzas peligrosas, Alina Santini se encuentra atrapada entre la lealtad a su padre y la ira del hombre más despiadado que ha conocido—Alexander Dimitri. Su padre, Arthur, es un jugador con una tendencia a hacer enemigos y una deuda tan grande que podría costarles todo. Cuando Alexander irrumpe en la vida de Alina, con un arma en mano y venganza en sus fríos ojos grises, le da un ultimátum escalofriante: devolver el dinero robado, o tomará lo que Arthur más aprecia.

Pero Alexander no es solo un hombre que cobra deudas—es un depredador que se alimenta de poder y control, y Alina acaba de entrar en su mira. Creyendo que Alina es valiosa para su padre, la toma como pago, pensando que es una ficha de negociación para saldar la deuda.
Tentación Italiana

Tentación Italiana

34.3k Vistas · Completado · Luz Torres
El ser humano tiene la tendencia de, entre más prohibido, más tentador y excitante se vuelve y Leandro Licciardi lo era.
Con su sola presencia erizaba cada parte de mi cuerpo, era un hombre imponente con una mirada que hacía desde mojar mis bragas, a hacerme temblar de puro miedo, todo de él emanaba peligro y sexo, mucho sexo.
Él era el pecado hecho persona y yo solo una simple mortal que cayó en tentación. Soy Nicole Davis y esta es mi historia.
Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca

Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca

49.9k Vistas · Completado · theresachipps
Trixie tenía doce años cuando sus padres, la Luna y el alfa de la manada, fueron asesinados en un ataque de rebeldes… o lo que ella creía que había sido un ataque de rebeldes. Como era hija única, la única heredera, debería haber sido la siguiente en la línea para ocupar el puesto de alfa. Pero, como solo tenía doce años, su tío asumió el cargo de alfa.

Durante cinco años, su tío y su familia la han maltratado. La despojaron de su título. Ha intentado constantemente robarle la herencia que sus padres le dejaron. Como el tiempo no está de su lado, su tío Melvin la inscribe en el torneo anual que se celebrará en el palacio, donde planea por fin acabar con Trixie y finalmente hacerse con su dinero.

La suerte de Trixie cambia cuando encuentra a sus compañeros de vida: los reyes licántropos gemelos.
Juego del Destino

Juego del Destino

4.6m Vistas · Completado · Dripping Creativity
El lobo de Amie no se ha mostrado. Pero, ¿a quién le importa? Tiene una buena manada, mejores amigos y una familia que la ama. Todos, incluido el Alfa, le dicen que es perfecta tal como es. Eso es hasta que encuentra a su compañero y él la rechaza. Con el corazón roto, Amie huye de todo y empieza de nuevo. No más hombres lobo, no más manadas.

Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.

Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.

Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?
Venganza de la Luna Abandonada

Venganza de la Luna Abandonada

219.3k Vistas · Completado · Sherry
—Qué considerado.

—Bella. —El tono de Ethan cambió, adquiriendo ese filo de advertencia que yo conocía demasiado bien—. Faye está vulnerable en este momento. Está aterrada de que la resientas, de que esto divida a la manada. Lo último que quiere es que este bebé se interponga entre nosotros.

—Entonces no debiste hacerlo. —Sostuve su mirada de frente, dejando que viera el hielo en la mía—. Vuelve con tu hijo.

—Por el amor de Dios. —Se pasó una mano por el cabello—. ¿Cuántas veces…? Fue inseminación artificial. Usaron mi esperma, sí, pero Faye y yo nunca…

Bella soltó un resoplido frío. Qué mentiras tan descaradas. Su compañero había tenido una aventura con la pareja de su hermano, y toda su familia ayudó a echarla sin nada, solo para abrirle paso a la amante y que ocupara el lugar que le correspondía. Pobre idiota… creía que ella era solo una hija adoptiva no deseada, fácil de desechar y controlar. Nunca supo que la genio informática que había estado buscando era su propia Luna.

Como se había manchado a sí mismo, Bella había terminado con él. Lo rechazó y recuperó lo que era suyo, ascendiendo hasta lo más alto con la ayuda de Victor, quien había estado secretamente enamorado de ella durante años.

Cuando Ethan intentó recuperarla:

—No quieres que nuestro hijo crezca sin padre.

Bella sonrió con burla.

—El padre del niño no eres tú.