
El Oscuro CEO
Cali Roni · Completado · 113.9k Palabras
Introducción
Luka, era un joven huérfano, debido a que su madre había fallecido, consecuencia de sus
adicciones, cuando él era muy pequeño y su padre, a los pocos meses de eso, lo había
abandonado a su suerte. Como resultado de ello, se crio en las calles, mezclándose con toda
clase de gente a cuál pero que la anterior. Primero fue miembro de un par de pandillas, hasta
que, en una disputa de territorio, terminó mal herido, eso hizo que el capo de una familia de la
mafia, la más poderosa, que le venía haciendo un seguimiento, lo encontrara al borde de la
muerte. Así que se lo llevó, le salvó la vida y terminó ganándose su lealtad. Haciendo que se
convirtiera en su mano derecha primero y luego en el CEO de sus empresas.
Alicia, la nieta de ese mafioso, fue secuestrada de niña junto con su madre por el capo de una
familia rival, su verdadero abuelo, quien le había perdido el rastro, pero no había dejado de
buscarlas jamás, consigue dar con su paradero. Trata de negociar con el secuestrador, pero éste
no cede, así que envía, como último recurso, a su mano derecha, Luka. Quien termina
recuperando a la niña. Niña que vuelve a ser cautiva, pero ahora de su abuelo, y cuando cree
que será libre al fin para elegir como vivir y a quien amar, se ve obligada a casarse con su último
raptor.
Ninguno de los jóvenes se ama, es más, ni siquiera se conocen, pero deben hacerlo, la pregunta
es; ¿llegarán a enamorarse? y ¿podrá, aquella niña, ahora convertida en mujer, perdonar lo que
le hizo éste hombre en contra del que ella creía su padre?
No te pierdas esta historia donde hay matrimonio arreglado, CEO, mafia, desencuentros, y
mucho más.
Capítulo 1
Capítulo 1 – “Una boda”
Alicia:
El día fijado había llegado. No quería levantarme de la cama, como, si quedándome en ella,
pudiera evitar lo que se venía.
Siempre fui una prisionera, no conozco la libertad, desde muy temprana edad, alguien me ha
tenido cautiva, solo los primeros años de mi vida los viví de forma libre, pero cada vez los
recuerdo menos y se van sumiendo como en una niebla de ensueños más que recuerdos.
A pesar de estar a acostumbrada, ésta vez era diferente, seguiría siendo cautiva, ahora de un
nuevo dueño, pero éste tenía un documento que lo convertía en legal.
Tenía tres opciones en la vida; la primera, era escapar de aquella prisión, la segunda, quitarme
la vida y la tercera, aceptar mi vida tal cual era.
La primera era sencillamente imposible, no solo por la guardia que siempre me custodiaba, sino
que, con ésta gente, no hay lugar en el mundo donde me pueda esconder sin que me encuentren,
menos estando sola y sin dinero. La segunda, no podía ni pensarlo, pues era muy cobarde,
demasiado valiente o ambas, pero de seguro que no lo haría. Así que me quedaba la tercera
opción, quedarme tal cual estaba y tratar de hacer mi vida lo más llevadera posible.
Irrumpió en mi habitación, Mercedes, ella era mi institutriz desde que mi padre murió, o mejor
dicho lo asesinaron, extraño a mi antigua Nana, más en aquel momento, pues ella seguro tendría
la palabra justa para calmarme, en cambio Mercedes, ella era todo seriedad, buenos modales y
rectitud. Vamos… ¡una verdadera Dama de Hierro!
- ¡Alicia, ya levántate! – siempre con su mismo tono de mando – que se hace tarde para la
ceremonia y debes arreglarte
- Ya voy…
Respondí mientras extendía mis brazos para desperezarme. La realidad me llamaba, o mejor
dicho me daba una bofetada, otra para la colección.
- Ya voy, no es una respuesta aceptable, debes levantarte y hacerlo de inmediato
Obedecí a regañadientes, pero no me quedaba otro camino, esa mujer se ponía muy intensa a
veces.
Luego de tomar un largo baño, me puse mi bata y la seguí hasta la habitación contigua. Me senté
en una butaca frente a un espejo, de inmediato vino una mujer con un maletín y al abrirlo tenía
todo tipo de maquillaje
- El novio la quiere sencilla – ordenó Mercedes
- Como ordene, señora
¡Sí, era el día de mi boda! y, como era de esperarse, yo no tenía voz ni voto.
La chica hizo un maquillaje sencillo, fresco y juvenil, cuando terminó y pude verme, me
desconocí, estaba hermosa. El estilista hizo lo suyo con mi rebelde cabello ne*gro, lo recogió en
un finísimo moño, dejando unos mechones enrulados caer graciosamente por todo el peinado.
Luego de un rato le llegó el turno al vestido, si bien me había hecho pruebas, no lo había visto
terminado, así que cuando lo vi en el maniquí, casi me desmayo, pero al ponérmelo, con el velo
incluido, casi me pongo a llorar, qué niña no sueña con ir al altar vestida de princesa, para
casarse con su príncipe azul? Con la diferencia de que yo casi no conocía a mi príncipe, solo lo
había visto algunas veces en todos estos años, aunque jamás olvidaría la primera vez que lo vi
y como ocultaba aquel objeto plateado que brillaba, en uno de sus bolsillos.
Luka:
Por fin había llegado el maldito día, si bien aún no había comenzado, estaba deseoso de que
llegara a su fin. Salté de la cama, siempre me levantaba temprano, pero ese día lo hice más
tarde, como si con eso retrasara lo inevitable. Con los años me había vuelto codicioso y muy
dependiente de la posición que había logrado, este era el paso que faltaba para hacerme de
todos los negocios de la familia y así regentearla por completo. Don Paolo había sido muy claro
en lo que deseaba. “Te he preparado durante años para que me suplentes en todos los negocios,
si bien una parte será de mi nieta, tú lo manejaras por completo. Tengo mucha confianza en ti y
por eso necesito que hagas esto”
Lo que continuó a esas palabras fue una bendición y una maldición al mismo tiempo, pues tendría
el mundo a mis pies, todo lo que consideraba me merecía, luego de mi gran esfuerzo y mis años
de dedicación, pero a un precio muy alto, debía casarme con una mujer que no amaba y casi no
conocía.
- ¡No me jodas, Luka!, todavía no te vistes
Rezongó Renzo, quien era mi amigo y guardaespaldas
- Es que en realidad no quiero hacer esto
- ¿Estás loco o qué?, hoy es tu boda
- Tu sabes bien que es una farsa
- En esta farsa hay algo que es muy real
- ¿Qué cosa?
- Que la novia es hermosa
- Casi no la conozco, es más, si me la encontrara de casualidad en la calle, no la
reconocería
- Yo he estado muchas veces cerca de ella, me ha tocado trasladarla algunas veces, antes
de ser tu custodio personal.
- Así que la conoces bien
- Bueno, lo que se dice bien no la conozco, pero puedo decirte que es una jovencita
hermosa, muy agradable y fresca. Creo que es mucho para ti
Me reí y le propiné un golpe en el hombro, al final me resigné a que tenía que pasar lo que tenía
que pasar, y no podía evitarlo. Me bañé y me metí dentro de un impecable esmoquin ne*gro,
gracias a Don Paolo, había aprendido a vestirme de forma elegante. Renzo trataba de apurarme,
pero yo no tenía prisa alguna
- Ya, no me apures más
- Es que vas tarde, ¿acaso quieres hacer esperar a la novia en el altar?
- Me da lo mismo…
- No seas malo, Luka, te desconozco
- ¡Ah, resulta que soy malo por hacer esperar a la novia, novia que te recuerdo casi ni
conozco, pero no soy malo cuando ma*to gente! – Renzo sonrió – confirmado, el mundo
cada vez está más loco
- Anda, Luka, que hace mucho que no haces eso, ahora eres un hombre de negocios y,
luego de ésta boda, lo serás más aún
Sin perder más tiempo nos fuimos a la iglesia, ya que la boda era religiosa, por lo civil nos
habíamos casado días antes, pero como solo era firmar papeles, ni siquiera nos habíamos visto.
En unos pocos minutos ya me encontraba allí, de pie, frente al altar, esperando por la mujer que
se había convertido en mi esposa.
Cuando las puertas se abrieron y la música se escuchó, puede verla ingresar, del brazo de uno
de sus custodios, la pobre no tenía ni siquiera algún familiar para que la entregara, así que se le
asignó alguien para que la escoltara hasta el altar.
Nunca me había detenido a pensar en el día de mi boda, siempre creí que eso era cosa de
mujeres, es más, yo ni siquiera quería casarme jamás, pero las circunstancias hicieron que me
encontrara allí, a punto de hacerlo.
Debo reconocer que la escena era impactante, ver a aquella joven, metida en ese imponente
vestido blanco, me pareció más un ángel que una mujer. Se acercó muy lentamente, tal y como
dictaba el protocolo, no tengo idea de por qué pero mi corazón comenzó a agitarse y, por primera
vez en mi vida, me sentí ansioso.
Cuando llegó hasta mí, me fue ofrecida su mano y la tomé, traté de ver a través de su velo, pero
era imposible. El sacerdote empezó con la ceremonia, hasta que llegó la parte importante
- Tú, Luka Dante Gentile de María, ¿aceptas a Alicia Mastrani Gentile, como tu legítima
esposa, para amarla, respetarla, serle fiel y cuidarla, en las buenas y en las malas, hasta
que la mue*rte los separe?
- Si, acepto – respondí sin titubear, pues era algo que debía hacer y lo estaba haciendo,
ya lo de la fidelidad, lo veríamos más adelante
- Y tú, Alicia Mastrani Gentile, ¿aceptas a Luka Dante Gentile de María, como tu legítimo
esposo, para amarlo, respetarlo, serle fiel y cuidarlo, en las buenas y en las malas, hasta
que la mue*rte los separe? - la sangre se me heló, pues ella no respondía – Alicia,
¿aceptas? – repitió el sacerdote y noté que me apretaba con su mano el brazo, también
pude sentir su nerviosismo, pues temblaba
- Alicia, debes responder – le susurré
- Sí, acepto – respondió tímidamente, al fin
- Por el poder que el Señor y la iglesia me confieren, los declaro marido y mujer, que el
hombre no separe lo que Dios ha unido – el sacerdote respiró aliviado – los anillos, por
favor - cogimos los anillos, los alcanzó Renzo y nos los pusimos – puede besar a la novia
¿Besar a la novia?, eso no me lo esperaba, ¿acaso uno no puede casarse sin tener que besarse?
Pude notar que moría de los nervios, pero era lo que se esperaba que hiciera. Así que levanté
su velo, dejando expuesto al fin su rostro. Era una criatura adorable, hermosa por demás, en otra
circunstancia seguro me hubiera enamorado de ella. Estaba con la cabeza gacha, así que tomé
su barbilla y la levanté. Me miró con una expresión entre miedo y tristeza, me recordó a aquella
niña detrás de la cortina, eso hizo que mi corazón se angustiara, pero alejé los pensamientos y
apoyé mis labios en los suyos para besarla. Lo hice dulcemente, tal es así que hasta yo me vi
sorprendido, pero no quise invadirla tanto, ya era suficiente que estuviera casándose con un
hombre que no conocía y que no la amaba en lo absoluto.
Últimos capítulos
#72 Capítulo 72 - Epílogo:
Última actualización: 12/27/2024#71 Capítulo 71 – No quieres jugar a eso conmigo
Última actualización: 12/27/2024#70 Capítulo 70 – Islas Caimán
Última actualización: 12/27/2024#69 Capítulo 69 – ¿Pero quién las cuenta?
Última actualización: 12/27/2024#68 Capítulo 68 – Oscuro
Última actualización: 12/27/2024#67 Capítulo 67 – ¡Ya detente, te lo ruego!
Última actualización: 12/27/2024#66 Capítulo 66 – Los hilos de mi memoria
Última actualización: 12/27/2024#65 Capítulo 65 – Me resistí hasta el final
Última actualización: 12/27/2024#64 Capítulo 64 – Ese hombre
Última actualización: 12/27/2024#63 Capítulo 63 – Los latidos
Última actualización: 12/27/2024
Te podría gustar 😍
Adonis Tatuado - Romance de la Mafia
En el que digo que quiero treparlo como a un árbol.
Y él. Acaba. De contestar.
En realidad, es culpa del perro.
Si este gran danés sin entrenar que estoy paseando tuviera algo de modales, nunca habría acabado así:
Con la correa enredada alrededor del hombre más guapo que he visto en mi vida.
Por suerte para mí, el chico se lo tomó con humor.
(Aunque su broma de que los perros se parecen a sus dueños resulta demasiado acertada cuando Rufus empieza a montarle la pierna).
Me deja su tarjeta de presentación y una sonrisa que me afloja las rodillas.
Todavía me estoy pellizcando cuando mi mejor amiga y yo retomamos el paseo.
—Se me hace que te gustó un poquito —me acusa.
Sin pensar y un poco alterada por toda la experiencia, respondo:
—Le enredaría las piernas en la cintura más fuerte que esa correa.
AHÍ es cuando revela que estaba grabando mi respuesta.
AHÍ es cuando me dedica la sonrisa más maliciosa que he visto en mi vida y dice:
—De nada.
Y AHÍ es cuando me pasa mi teléfono y me muestra...
Que le envió la grabación a él.
Siento el corazón en la garganta mientras aparecen esos tres puntitos...
Y luego, un mensaje.
—DEMUÉSTRALO.
Alpha at the Door (versión editada)
—Ese es el último de ustedes, Cascata —dijo el hombre, mirando al lobo. Disparó de nuevo antes de escapar al final del oscuro callejón.
La tía Rita me dijo que nunca creyera en los hombres lobo. Eran malvados y desagradables.
Pero miré al lobo muy herido. Simplemente no podía dejar que alguien muriera frente a mí.
Corriendo por el oscuro callejón tenuemente iluminado, de nuevo. Miré hacia atrás con cautela. La bestia marrón de furia me estaba persiguiendo. Gruñendo en la oscuridad, estaba decidido a atraparme. Gemí y me giré, concentrándome en mi escape. No quería morir esta noche.
—¡Corre, Veera! —gritó Leo, pero luego lo vi ser arrastrado a las sombras por un par de guantes negros.
Habían pasado cinco largos años desde que había visto esos ojos brillantes.
No había tenido esta pesadilla por un tiempo. Soñaba con él después de esa noche. Me perseguían, atrapaban y secuestraban en los sueños, pero esta noche se sentía tan diferente.
—Si te comportas, te dejaré ir.
Veera miró a su secuestrador y levantó una ceja. Quería maldecirlo, pero se dio cuenta de que no sería prudente, ya que él era un Alfa a quien había salvado del borde de la muerte hace cinco años. Además, estaba atada a la silla y su boca había sido tapada nuevamente, ya que se había asustado y le había gritado como cualquier víctima normal en una película de suspenso.
Por favor, tenga en cuenta que esta es una versión editada de AATD, la historia y el contenido serán los mismos que en la original.
Lectura madura 18+
Alpha at the Door 2020 Por RainHero21 ©
Roisin
UNA NOVIA FALSA PARA EL DON DE LA MAFIA
Mi hermana gemela se escapó y me dejó a mí para casarme con Luciano Moretti, un implacable Don de la Mafia. Caminé por el pasillo, temblando, rezando para que no notara el cambio. Pero en el instante en que me besó en el altar, su lengua invadió mi boca, exigente y posesiva, saboreándome como si fuera de su propiedad.
Creí que podría ocultar la verdad. Pero en nuestra noche de bodas salió del baño llevando apenas una toalla, con el agua resbalándole por los abdominales esculpidos y la marcada V que apuntaba hacia su pesada hombría.
Me acorraló contra la cama.
—Hueles diferente, esposita —susurró, y su mano se deslizó por mi muslo, con el pulgar rozando, peligrosamente cerca, mi calor húmedo.
Intenté apartarlo, pero a la mañana siguiente decidió ponerme a prueba. Empujó un plato de bagels con mantequilla de maní hacia mí: comida que me mataría, pero que era la favorita de mi hermana.
—Come —ordenó, y sus ojos bajaron a mi pecho, donde mis pezones se marcaban duros contra la bata de seda—. ¿O quieres que te dé de comer otra cosa?
Su mirada se ensombreció, se desplazó a mis labios, y supe que no estaba hablando de comida. Sabe que soy una impostora. Y va a disfrutar cada segundo de castigarme por ello.
La Pareja Prohibida del Rey Alfa
—¡Maldita sea! ¡Mocosa malcriada! —maldijo entre dientes y me agarró del cabello con brusquedad, pero con cuidado, y luego lo deslizó dentro de mi boca…
Hazel tenía todo lo que una mujer podría desear: un esposo amoroso y atento, un hogar feliz y todo el poder en la palma de su mano.
Sin embargo, su vida de ensueño se convierte en una pesadilla cuando su esposo encuentra a su pareja destinada. Traicionada y destrozada, Hazel intenta liberarse de las cadenas del destino, pero le resulta difícil por los lazos que la atan a su esposo.
Como si que el esposo de Hazel encontrara a su pareja destinada no fuera suficiente castigo de la diosa, su manada fue atacada y ella fue tomada por el despiadado príncipe licántropo como su cautiva.
Luciano, el príncipe licántropo que se aferra con firmeza a las reglas de su reino, codicia la belleza de Hazel y no puede evitar el fuego que se enciende dentro de él.
¿Qué sucede cuando se revela el secreto del pasado que amenaza la vida tanto de Hazel como del príncipe? ¿Será su amor lo bastante fuerte para mantenerlos unidos o los consumirá la ira, la traición y el dolor?
¡Mate!
Sin embargo, la tranquilidad de su relación se ve quebrantada una noche, cuando Gia lo descubre besando a su mejor amiga en una fiesta. Su loba, en un grito interior, le asegura que él es su mate, pero Gael niega cualquier vínculo más allá de la amistad.
¿Será que Gia está cediendo a la obsesión y fantaseando con su conexión, o realmente está destinada a estar con Gael?
Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca
Durante cinco años, su tío y su familia la han maltratado. La despojaron de su título. Ha intentado constantemente robarle la herencia que sus padres le dejaron. Como el tiempo no está de su lado, su tío Melvin la inscribe en el torneo anual que se celebrará en el palacio, donde planea por fin acabar con Trixie y finalmente hacerse con su dinero.
La suerte de Trixie cambia cuando encuentra a sus compañeros de vida: los reyes licántropos gemelos.
¡Vendida! Al Don Grizzly
Vender su virginidad en línea es una forma segura de asegurarse de que El Oso cancele el acuerdo, y cuando le informa a su padre que la ha vendido al mejor postor y nunca obtuvo su nombre real, el contrato se termina, pero también lo hace su relación con su propia familia.
Seis años después, ya no es la querida principessa de la familia Mariani, sino la madre soltera de un niño de cinco años que tiene un parecido asombroso con el hombre a quien vendió su inocencia.
Torquato Lozano ha buscado a la mujer que lo dejó plantado después de una increíble noche de pasión hace casi seis años. Cuando se topa con ella en una empresa recién adquirida, trabajando como técnica de IT, se sorprende al descubrir que es la mujer con la que su familia arregló su matrimonio hace tantos años. Una revisión de su expediente le revela que no se fue de su encuentro todas esas noches atrás con las manos vacías. Su pequeño hijo es la viva imagen de él, hasta en su tamaño imponente.
Cuando la familia de Alcee se da cuenta de que están perdiendo una lucrativa alianza financiera de la que deberían haber sido parte, comienza una guerra. Con enemigos apareciendo en cada esquina, Alcee y Torquato necesitarán dejar el pasado atrás y trabajar juntos para mantener a su hijo con vida. Su pasión se reavivará mientras luchan por mantener a su familia a salvo y forjar un nuevo poder para tomar el control del inframundo criminal de Nueva York.
Notas de Colisión
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie
Soy Sabine, todos me llaman Pixie por mi talla. Mido poco más de un metro y medio. Cometí el error y me casé con un hombre al que apenas conocía durante un fin de semana de diversión. Me dejó a la mañana siguiente y no lo vi durante meses hasta que fui a una reunión sobre la contratación de un guardaespaldas con los Reckless Renegades. Imagina mi sorpresa cuando veo a mi marido perdido hace mucho tiempo con una zorra en el brazo. Lo despedí y le pedí que entregara los periódicos la semana siguiente. Dejé todo lo que tuviera que ver con el club. Negocios, amigos, lo que sea. No iban a dejar que se burlaran de mí. Me dejó, así que debió firmar y dejarme seguir con mi vida. Soy un campeón de patinaje sobre hielo pero necesito más. Quiero amor y una familia propia. Creí que lo había encontrado. Caray, me equivoqué. Ahora ha vuelto y dice que quiere ganarse mi corazón.
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Tango con el corazón del Alfa
«La conoció en el campo de entrenamiento de Alpha», dijo. «Ella es la pretendiente perfecta para él. Anoche nevó, lo que indica que su lobo está contento con su elección».
Mi corazón se hundió y las lágrimas corrieron por mis mejillas.
Alexander se llevó mi inocencia anoche, y ahora está tomando esa cosa de su oficina como su Luna.
Emily se convirtió en el hazmerreír de la manada cuando cumplió 18 años y nunca esperó que el hijo del Alfa fuera su compañero.
Después de una noche de amor apasionado, Emily descubre que su pareja ha elegido a su pareja. Con el corazón roto y humillado, desaparece de la manada.
Ahora, cinco años después, Emily es una respetada guerrera de alto rango en el ejército del rey Alfa.
Cuando su mejor amiga la invita a una noche de música y risas, no espera encontrarse con su pareja.
¿Su pareja se dará cuenta de que es ella?
¿La perseguirá y, sobre todo, Emily podrá mantener sus secretos a salvo?












