Capítulo 47 El Nacimiento de la Ejecutora

Estaba observando cómo mi víctima estaba completamente alucinada con el placer de haberse corrido en mis pechos. Tras su post clímax, le apreté la polla aún semi erecta y la dejo caer sobre mis pechos y le pregunto:

—¿En verdad te gustó?

—Mejor no pudo ser —respondió de inmediato, estirando los braz...

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