NovelaGO
El Placer Prohibido: La Doble Piel de Venus

El Placer Prohibido: La Doble Piel de Venus

blackeyesgod · En curso · 86.8k Palabras

1.2k
Tendencia
1.9k
Vistas
123
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Venus, la implacable CEO de Apex, es traicionada por su esposo y socio Alex, quien le arrebata el control de su imperio mediante un astuto golpe legal, revelando que su matrimonio fue solo una jugada para apoderarse de su genio y poder. Destrozada pero decidida a contraatacar, Venus forja una alianza inesperada con Nathan, un amor del pasado que regresa ofreciéndole un matrimonio por contrato como escudo legal y financiero para destruir a Alex y reclamar lo que es suyo. Pero las sombras se profundizan cuando se destapa que el verdadero enemigo acecha en las entrañas de la mafia rusa, liderada por el padre de Nathan: Alder Belov.
Venus adopta una doble vida letal: de día, la esposa leal que gana aliados en el barrio chino, de noche, un hacker fantasma que desmantela imperios financieros. Mientras Alex aviva su obsesión por Venus y Nathan se transforma en un protector oscuro por amor a ella, lealtades se tambalean y venganzas del pasado emergen, cuando Nathan descubre la identidad de su esposa. Desencadenando una guerra urbana y cibernética donde nadie es quien parece.
En un torbellino de traiciones, ambiciones y pasiones reavivadas, Venus debe navegar un laberinto de mentiras para sobrevivir y rescatar a su familia de las manos de Alder ¿o caerá en la trampa de sus enemigos? Las traiciones no siempre vienen de afuera. ¿Podrá Venus recuperar a Nathan luego de su separación? ¿Quién ganara la guerra? ¿El verdadero amor o la mafia?

Capítulo 1

El éxito suele confundirse y a los veinte y cuatro años, era la CEO de Apex, la firma que Alex y yo habíamos levantado de los deseos hasta los rascacielos de Manhattan. Éramos el equipo perfecto. Él era el estratega, el hombre que convencía a los políticos; yo era la ejecutora, la que cerraba tratos que otros consideraban imposibles.

Cada uno la mitad de un mismo cerebro o eso creía mientras entraba a la sala de juntas aquella mañana de martes.

—Llegas tarde, Venus —dijo Alex. sentado extrañamente en mi silla. Sin esa calidez de cama por la mañana.

—Estaba cerrando la adquisición de Omni corporación. —le respondí, aventando mi maletín con molestia. Miré a los miembros del consejo, sus rostros estaban rígidos—. ¿Qué es esto, Alex? No tenemos junta hasta el jueves.

Alex deslizó ese maldito sobre. Sus manos, las mismas que la noche anterior recorrieron mi espalda prometiéndome el futuro, ahora estaban sobre la mesa con una sentencia.

—Es una notificación de cese inmediato —dijo sin piedad, demoliendo mi existencia—. El consejo ha votado. ¡Estás fuera!

Me reí, incrédula.

—Soy la dueña del cuarenta y nueve por ciento de esta empresa, Alex. ¡NO PUEDES ECHARME! —estrelle mí mano contra el escritorio con fuerza

—¡YA LO HICE! Se ejecutó la cláusula de activos que firmaste hace seis meses. Tus acciones pasaron a ser míos.

Recordé ese asqueroso documento.

—¡Me engañaste! —le grité sin un aparente dolor.

—No te engañé. ¡Te superé! —Alex caminó hacia mí con elegancia altiva, esa que siempre me había fascinado—. Me diste las herramientas, me enseñaste a ser despiadado. ¿De qué te quejas? Estás presenciando a tu mejor versión.

—¿Y nuestro matrimonio? ¿La vida que estábamos construyendo?

Él inclinó su rostro a milímetros del mío. Sus ojos, antes llenos de amor, eran ahora dos pozos de ambición.

—Eso fue la inversión necesaria para llegar a este día. No te equivoques, Venus. Eres brillante, pero el mundo solo tiene espacio para uno. Y tú… bueno. Tú eras un estorbo en mi camino.

Me escoltaron fuera de mi edificio. Mientras caminaba por el vestíbulo, los empleados fingían no verme. Estaba sola, sin empresa, sin hombre y, según el documento que acababa de descubrir, con una deuda legal que me dejaría en la calle en menos de una semana.

Alex no solo me había robado. ¡ME HABÍA BORRADO DEL MAPA!

Mas tarde esa noche, en el bar del hotel. Recordé cuando nos conocimos, no hablamos de romance. Hablamos de cómo aplastar a la competencia, la química había sido abrumadora. Nuestras mentes encajaban como engranajes de reloj.

—Tú y yo podríamos ser dueños de este sector en cinco años —recuerdo que me dijo deslizándome su tarjeta de presentación, porque era un maldito pobretón.

—¡En tres! —le corregí con entusiasmo.

Así fue como meses después fundamos Apex. En el primer año, dormíamos en la oficina. Alex con un poder de convencimiento y yo tenía la frialdad necesaria para recortar. Éramos la pareja de oro del mundo empresarial.

Tres días después de quedarme en un hotel, la cuenta bancaria había sido congelada por malversación de fondos. Alex no se había conformado con quitarme la empresa; me había incriminado en un fraude fiscal.

Entonces mi teléfono sonó por última vez.

—¿Venus? Soy Nathan.

—¿Qué quieres, Nathan? ¿Burlarte? —lo cuestione, con la voz hecha un nudo. Era mi ex.

—Quiero ofrecerte justicia —respondió con tenacidad—. Alex cree que ha ganado, cree que nadie puede derrotarlo. Pero no estás sola ¡No ahora!

—A las nueve en el bar del Legenda Royal. —lo cite con la incertidumbre de saber que tenía para mí.

No esperé nada, los nervios me estaban castigando. ¿Cómo es que alguien a quien traicione, ahora quiera ayudarme? Era mi duda más existencial.

—Alex no solo te robó a ti. —exclamó con premura—. Ha estado desviando los fondos a las Islas Caimán desde el primer día. Pero hay algo más, Venus.

Miré los documentos en la pantalla. La firma no era mía. Era una falsificación digital, pero el rastro del servidor indicaba que se había generado desde la oficina de Alex una semana antes de nuestra boda.

—Me manipuló —susurré.

—Es un delito penal sin sumarle el fraude —dijo Nathan—. Pero Alex acaba de anunciar que Apex se venderá a una corporación rusa. ¿Si la venta se cierra? El rastro del dinero desaparecerá para siempre.

Tenía veinticuatro horas. Alex pensaba que yo estaba llorando en un rincón. No me conocía. Sabía que yo era una ejecutora. Sabía que, ¿si me quitaban todo? Lo único que me quedaría sería mi capacidad de destrucción.

Conocía el sistema; Alex contaba con los abogados más codiciados, necesitaba algo más directo; Necesitaba que él mismo se destruyera. Entonces Nathan bajo la mirada y mi mundo se hizo pedazos.

—¡Cásate conmigo! —dijo sin protocolos, me quede estática.

—¿Casarnos? —le pregunté con el nudo en la garganta—. ¿Por qué me pides eso en estos momentos?

—¿Si te casas conmigo? —me cuestionó de prisa—. ¡No solo recuperas lo que es tuyo! Sino que ejecutaras al hombre que cree ser Alex.

Lo dude. Era evidente en una propuesta así.

—Pero… ¿Por qué me quieres ayudar? Si traicione tu confianza, ¡tu amor!

—¡Porque aún te amo! —respondió—. Porque quiero recuperar lo que él me arrebató, ese día.

Me conmovió. Nathan no solo era un hombre ¡Era el sueño de toda mujer! Y lo había cambiado por un don nadie a quien construí. Mi mente lo había olvidado, pero mi corazón volvió a latir esa noche.

—Tienes que darme tiempo para pensarlo. —le dije con el alma rota.

—¡No hay tiempo! —respondió con premura—. La venta es en tres días y te quiero a mi lado. ¡No por mí! Sino por ti.

Nunca nadie había sacrificado su vida por mí y Nathan lo estaba haciendo.

—Tu padre. ¿Qué hay de tu padre?

El me miró con ternura, me desarmo desde las entrañas.

—Te casaras conmigo, no con mi padre. De él me encargaré después.

Nos casamos al día siguiente, sin testigos, sin invitados. Solo el sacerdote y el licenciado. Y por primera vez en mucho tiempo: ¡Sentí el corazón latir con fuerza!

Me presenté en el cierre de la venta de Apex. Entré en el salón principal justo cuando Alex levantaba su copa para brindar con los compradores rusos.

Al verme, su mirada se oscureció.

—¡Venus! Este es un evento privado. ¡Para inversionistas! —dijo, con su voz amenazante—. ¡VETE!

—No vengo a causar un escándalo, Alex —dije, manteniendo la cordura—. Vengo a comprar la empresa que fundé o a destruirla. ¡Tú decides!

Su rostro cambio, pero en ese momento decisivo Nathan apareció detrás de mi tomándome del brazo.

—Claro… debí imaginarlo. —susurró Alex—. Pero estaba preparado para esto.

No le quite la vista de encima y Nathan frunció el ceño con desconfianza. Segundos más tarde aplaudieron a las espaldas de Alex. La mirada de Nathan cambio y de mi parte no me quedó más que asimilar lo que estaba por suceder.

—Siempre ignorando mis advertencias. ¡Hijo mío! —dictó el padre de Nathan.

Los compradores rusos eran precisamente la familia de Nathan. Su padre: Alder Belov. El magnate de la mafia rusa.

Me solté del brazo de Nathan y me acerqué a centímetros del señor Alder.

—Entonces debo asumir que destruiré mi creación. —sentencie con prepotencia y Alex se escondió como un cobarde detrás de Alder Belov.

—¡Inténtalo! —pronuncio con advertencia—. Y no existirá un mañana para ti y para mi hijo.

Expuse en mi mano un dispositivo, dispuesta a destruirlo todo.

—He activado el programa —dije sin miedo.

—¿Qué has hecho Venus? —gritó Alex con el miedo en su mirada.

—¿De qué se trata eso? —preguntó Alder con premura.

Alex observó a Alder y le murmuro. —Solo ella sabe la contraseña, ¿y de no cancelarlo? Todos los fondos desaparecerán.

Alder me observó con rudeza, con una mirada que no había visto jamás.

—¡DESACTIVA ESA MIERDA! —gritó con violencia.

—¿O si no qué? —intervino Nathan quitando las manos de su padre de mi brazo.

Alex temía lo pero en ese instante.

—tienen veintiún días, Alex. ¿Si no lo haces? Serás el hombre que vendió una cáscara vacía. Estos inversores no te enviarán a la cárcel; te harán desaparecer del mapa.

Nos marchamos del lugar con Nathan entre escoltas y forcejeos, sin la certeza de lo que podría suceder en esos veintiún días.

—Veintiún días, ¿no? ¡Alex! ¿Como permitiste que esa asesina complicara esto? —exclamó Alder dispuesto a explotar—. El plan era sencillo. Desde esa ocasión ella era presa fácil y lo arruinaste. De nuevo.

—Ella es una asesina señor, yo solo soy un moldeador. —susurró Alex decepcionado.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Mi jefe dominante

Mi jefe dominante

938.6k Vistas · Completado · Emma- Louise
Siempre he sabido que mi jefe, el Sr. Sutton, tiene una personalidad dominante. He trabajado con él durante más de un año. Estoy acostumbrado. Siempre pensé que era solo por negocios porque él tenía que estarlo, pero pronto aprendí que es más que eso.

El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?

Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.

Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.

Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.

Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.
Rompiendo las reglas

Rompiendo las reglas

31.7k Vistas · En curso · Joana Guzmán
Laila De Luca terminó con corazón roto la primera vez que se enamoró, aquel fue un golpe duro del que aún no se ha recuperado. Cuando vuelve a ver al hombre que la lastimó, la ira bulle dentro de ella. Debería haberle dicho entonces todo aquello que había guardado por tantos años y no inventarse un novio falso. Por supuesto, esa no fue su única mala decisión. ¿En qué estaba pensando cuando aceptó la ayuda de Michelle?

Michelle Ranieri es un hombre que sabe lo que quiere. Construyó la cadena de restaurantes más famosa de país desde cero. No ha llegado tan lejos por detenerse ante los obstáculos y es un hecho que nada lo va a detener de convencer a Laila que están hechos el uno para el otro. Si tiene que fingir ser su novio para ello, pues que así sea. Ella puede poner todas las reglas que quiera, pero todo el mundo sabe que algunas reglas están hechas para romperse.
Un amor mexicano

Un amor mexicano

23.8k Vistas · Completado · maracaballero32
Daniel García, era llamado «El mexicano», de sangre fría, intimidante, un experto en hacer negocios sucios, rodeado de mujeres, adicto al juego, así como nunca se saciaba.
Pero, su camino cambia cuando se ve obligado por su padre a contraer matrimonio con la única hija de su padrino, Carolina Beltrán y, así, obtener más poder como más territorio en los negocios familiares. Pero ocurren atentados contra su familia, Daniel, busca a los culpables, pero entre más escarba, secretos encuentra, haciéndole pensar que el enemigo podría estar en su misma familia.
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

1.3m Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Santos del Diablo - Darkness

Santos del Diablo - Darkness

11.6k Vistas · Completado · amy worcester
Darkness es un alma atormentada con un pasado torturado. Está perdiendo lentamente su lucha contra la dolorosa oscuridad que le da su nombre. Mientras respondía a una llamada de auxilio de un amigo cercano, conoció a una joven que calmó su alma y trajo luz a su oscuridad. Nunca supo su nombre y no la volvió a ver durante el resto del viaje.

Después de regresar a casa tras su tiempo en la Marina, llega al club de los Cajuns y encuentra a su Luz en el sofá. Justo cuando la encuentra, se entera de que ella está fuera de su alcance. Es la hija del presidente de un club de motociclistas hermano. Ella está prohibida.


Camille ha pasado la mayor parte de su vida sin encajar. Tiene un grupo de amigos muy unido, pero no mucho más. Ha pasado la mayor parte de sus años de secundaria viviendo en el Shack, el más grande de los clubes de los Santos del Diablo. Una noche en la que no podía dormir, conoció a un hombre que no vio a una rara, sino a una mujer hermosa.

Al mudarse a Luisiana, descubre que él es mayor de lo que pensaba. Tiene que mantenerse alejada del único hombre que desea. ¿Qué pasa cuando no pueden mantenerse alejados? ¿Cuando ambos quieren lo que está prohibido?


Darkness se sentó en el sofá junto a ella.

—Nunca supe tu nombre.

—Camille. —Sonrió y cerró el libro en el marcador—. Y tú eres Darkness.

—Lo soy. —Incapaz de contenerse, extendió la mano y tocó suavemente su mejilla—. Eres tan bonita como recuerdo.

Ella se sonrojó bajo su mirada, pero nunca apartó la vista. Darkness se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Mantuvo el beso ligero, temiendo que si no lo hacía, iría demasiado lejos.
Solo un para siempre

Solo un para siempre

18.4k Vistas · Completado · A.N. Cruz
¿Es verdad eso que dicen que las experiencias del primer amor no se olvidan nunca?
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

1.4m Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Mi padrino es mi Sugar Daddy

Mi padrino es mi Sugar Daddy

35.8k Vistas · En curso · Wendy Ramirez
Hace tres años, Alaric se alejó.
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.

Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.

Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
Mi Alfa prohibido

Mi Alfa prohibido

20.6k Vistas · En curso · Meminger Army
Sedrik frotó sus dedos en mi vagina, haciéndome echar la cabeza hacia atrás y gemir de placer. Tenía la otra mano disfrutando de mis pechos, y su boca chupaba y besaba mi cuello y hombro.


En un mundo donde las uniones entre hombres lobo y magos están estrictamente prohibidas y severamente condenadas, Alana, una joven bruja huérfana sin magia, se ve envuelta en una situación no deseada. Su tía egoísta la presiona para que se case con un mago al que no ama y cuyas intenciones son cuestionables. El destino de Alana da un vuelco cuando se adentra en un peligroso bosque y, en un momento de peligro, es salvada por un lobo misterioso y extraordinariamente atractivo llamado Sedrik. Es el alfa de su manada y no espera cruzarse en el camino de Alana de forma tan abrupta.
El juego de Chase

El juego de Chase

48k Vistas · Completado · Eva Zahan
Huyendo del oscuro pasado de su vida, Sofia McCommer está decidida a empezar de cero y demostrar su valía a su familia uniéndose a la empresa familiar que está al borde de la quiebra.

Arrasado por la vida, Adrian T. Larsen, el poderoso imán empresarial, se ha convertido en un hombre con el que nadie quería cruzarse. Su corazón muerto solo está lleno de oscuridad, por lo que no sabe lo que es la bondad y siente un intenso odio por la palabra: amor.

Y luego viene el juego.

Un juego de ignorar al despiadado playboy que Sofía juega con sus amigos en un club los sábados por la noche. Las reglas eran simples: ignora al multimillonario, hiere su ego y sal. Pero no sabía que salir de las garras de un tigre herido no era algo fácil de hacer. Especialmente cuando el infame hombre de negocios Adrian Larsen estaba en juego aquí.

El destino los une cuando sus caminos chocan entre sí más de lo que Sofia esperaba, cuando el poderoso multimillonario irrumpe en su vida, las chispas y el deseo comienzan a poner a prueba su resistencia. Pero tiene que alejarlo y mantener su corazón cerrado para mantener a ambos a salvo de las peligrosas sombras de su pasado. El oscuro pasado que siempre estuvo al acecho.

¿Pero puede hacerlo cuando el diablo ya ha puesto sus ojos en ella? Ha jugado un juego y ahora tiene que enfrentarse a las consecuencias.

Porque cuando se burlan de un depredador, se supone que lo persigue...
Contrato Evans

Contrato Evans

14k Vistas · Completado · Yaja Peinado
Sabrina está a un paso de ser doctora. Rodrigo obligado a un matrimonio para heredar un conglomerado. Los juegos del destino se encarga de cruzar sus caminos.
A ella le dará la oportunidad de terminar sus estudios y evitar la muerte de su padre y a él la posibilidad de encontrar con quién resolver el asunto de contraer nupcias.
De las decisiones que ellos tomen va a depender si el contrato se cumple o termine antes de tiempo.
El compañero de segunda oportunidad de Luna

El compañero de segunda oportunidad de Luna

33.5k Vistas · Completado · Joy Apens
«Sí, cariño, así de simple. ¡Oh, carajo, sí! ¡Sí!»

Abrí la boca cuando la conmoción y el dolor me llenaron el cuerpo. Mi marido se estaba acostando con mi hermanastra en nuestra noche de bodas. Lágrimas calientes brotaron de mis ojos mientras los sonidos húmedos y los gemidos se hacían cada vez más fuertes.


Larissa, la estimada Luna de la manada Tokenmoon, lo tenía todo. Un marido cariñoso y una manada fuerte. Pero todo era mentira. Stefan, su marido alfa, era el diablo. La maltrataba y abusaba constantemente mientras la engañaba con su hermanastra. Para empeorar las cosas, la rechazó y la despidió. Con el corazón roto, Larissa estaba perdida hasta que se topó con su pareja de segunda oportunidad.. Kaden.

Kaden, guapo como el pecado y el alfa de la manada de Griffen-Howl, es un hombre roto. Cuando su esposa huye con otro hombre, mientras lo abandona a él y a su hijo, promete no creer nunca en el amor. Pero cuando una mujer sin hogar, Larissa, entra en su territorio, parece que podría estar rompiendo esos votos. Ella es su compañera de segunda oportunidad, pero ¿podrá volver a creer en el amor?