Capítulo 54 La última fantasía del Dragón

No respondió, se levantó y tomó su chaqueta.

—regreso en una hora. —balbuceo sin mostrar nada más que empatía discreta.

Se marchó sin explicación y sin responderme, me sentí nerviosa. ¿Aceptaría o estaba dudando? La duda en mí era exasperante y no podía moverme o tomar el teléfono, en ese momento ...

Inicia sesión y continúa leyendo