NovelaGO
El precio de la mentira: Mi enemigo es el padre de mi hijo.

El precio de la mentira: Mi enemigo es el padre de mi hijo.

Nelsi Diaz · Completado · 343.0k Palabras

491
Tendencia
1.1k
Vistas
6
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Sofía descubre que está embarazada del amor de su vida el mismo día que su hermana y el esposo de esta atacan a su padre y asesinan al de Donovan, su esposo. La traición los separa brutalmente.

Donovan, creyendo que Sofía lo traicionó, la culpa de su encierro en una cueva durante años y en la cárcel durante meses. Su deseo de venganza es implacable, ignorando el tormento de Sofía, quien perdió al bebé que tanto amaba y del que Donovan nunca supo.

El reencuentro está cargado de odio, donde antes hubo amor. Todo cambia cuando Sofía debe cuidar del Diamante Gris, un niño de cuatro años que despierta en ella una conexión profunda e inesperada. Se resiste a creerlo, pero la realidad la sacude. Donovan, al ver al niño con los ojos de Sofía, siente su mundo desmoronarse.

¿Podrá el odio de Donovan superar el vínculo que siente al ver al niño? El perdón no es una opción para él, pero ¿qué sucede cuando todo lo que conoce se derrumba con el regreso de Sofía? Ahora casada con otro hombre, cada encuentro con ella lo consume en deseos y sentimientos oscuros.

Capítulo 1

Sofía Castel.

“¿Qué voy a hacer?”

La pregunta se repite en mi cabeza una y otra vez mientras conduzco. Con cada palabra del médico, las opciones se multiplican.

Pensé que la prueba estaba defectuosa, pero los análisis no mienten. Lo confirman en lugar de descartar.

Donovan no quiere hijos. Lo ha dicho muchas veces. Al menos no ahora, por eso nos hemos cuidado… excepto esa vez.

¡Por Dios! ¿Qué voy a hacer?

Sus palabras calcinan mi mente con cada metro recorrido. A medida que pasan los segundos, lo siento más mío. Descubro ese deseo de conocerlo y, solo de imaginar que tiene sus ojos o los míos, lo quiero ver.

Aún recuerdo el día en que lo conocí en aquella cafetería. Nuestro primer encuentro me hizo pensar que siempre odiaría a la arrogancia personificada que tenía frente a mí. Sin embargo, bastaron solo un par de meses para que esas miradas, tan características de él, despertaran en mí el deseo de descubrir qué secretos ocultaba su silencio.

Donovan Hunt, conocido como el Dragón. Un hombre al que muchos consideran sin alma, me dejó sentirme segura entre esas manos que han causado tanto terror… Y ahora, un hijo suyo crece dentro de mi vientre.

Me detengo frente al semáforo, donde las lágrimas caen solas, pero no son de tristeza. Claro que no.

Mi mano se desliza hasta mi vientre, donde no hay ni el más mínimo cambio, pero él o ella está ahí.

Sonrío como una idiota llena de ilusiones al ver una tienda para bebés al otro lado de la calle.

—Sí que sabes cómo dar señales, pequeño bebé. —Escucho el claxon del auto detrás de mí y niego sin que la sonrisa abandone mi rostro.

Tal vez Donovan ya tenga claro su destino y lo que quiere en la vida. Si no somos “pequeño bebé” y yo, aunque pierda al hombre que amo, no será razón para deshacerme del mini dragón. Sé que me ama, aunque sea un caradura con plomo en las venas y tan poco humor como yo tengo conocimiento de cocina. Pero no voy a forzarlo a seguir en algo que no desea.

Al llegar a casa de mi padre, encuentro a Sabine bajando una caja de madera.

—¿Qué te tiene a punto de vomitar tanta alegría? —se detiene mirándome con los ojos entrecerrados. —Sí que debe ser grande.

—En realidad es algo muy pequeño. —Quiero gritarlo, pero su cara sin emociones me recuerda que no es ni el momento, ni la persona indicada para hacerlo. —Te enterarás luego junto con los demás.

—Me recuerdas a mí en ocasiones—, me mira el rostro durante los segundos que dura su pausa.

—Papá dice eso—, su semblante cambia a uno más difícil de comprender. —Lo siento, no quería…

—¿Por llamarlo papá? —baja dos escalones más. —Phoenix se considera eso. Dale gusto.

—Sabine.

—Disfruta tu día, Sofía. No siempre son como hoy—. Gira el cuello para verme antes de entrar al despacho de mi padre. Quiero que no haya más desacuerdos entre los dos, pero cuando me dispongo a seguirla, me detiene ver el mensaje de Donovan: tiene una reunión con mi padre. Si quiero seguir ocultando que nos casamos, será mejor que haga un buen papel.

Nos casamos a escondidas porque, al ser la hija adoptada de Phoenix, el líder del clan, estoy sujeta a estrictas normas que prohíben cualquier relación que no haya sido previamente aprobada por el consejo. Cualquier desobediencia podría resultar en severas consecuencias.

Mi padre podría ser destituido y desterrado si se descubre que Donovan, quien debe casarse con alguien de “sangre real”, se ha unido a mí.

La “sangre real” incluye a mi padre y a Sabine, su hija biológica, pero ella detesta a Donovan y nunca aceptaría casarse con él. Esto deja a las hijas de los otros tres fundadores como las únicas opciones aceptables.

Las reglas son estrictas para mantener la pureza de la línea de sucesión y sus alianzas, y evitar cualquier conflicto de intereses.

Donovan quiere solucionar esto a su manera, lo que me hace dudar si debo hablar de mi embarazo con mi padre y con él antes de que se revele nuestro matrimonio.

Sé lo que pasa con los hijos "no aceptados" y temo por mi bebé.

Veo a mi padre llegar a la casa y me alejo de la ventana cuando sus ojos y los de Donovan se dirigen hacia mí. Mis gestos me delatan.

Phoenix siempre dice que la felicidad se muestra en los ojos, pero los motivos se gritan con un gesto. Al tenerlo cerca, estoy segura de que lo sabrá enseguida. Me adoptó cuando era una bebé, pero es como si esa conexión entre nosotros estuviera en nuestro ADN.

La voz de Sabine se escucha en el piso inferior, iniciando otra riña con nuestro padre. Ahora no tengo interés en saber el motivo. No cuando las manos me sudan y las palabras no conectan en mi cabeza, lo que me indica que tampoco lo harán en mi boca.

—¿Ahora qué te tiene así? —Mi corazón se detiene al escucharlo, haciéndome girar en mi eje de inmediato para ver a Donovan, apoyado en el marco de la puerta con la mano en el bolsillo.

Su atractivo es despiadado, casi feroz, y su mirada arde con una intensidad que me deja sin aliento. No es solo su físico imponente, con rasgos cincelados y una presencia dominante; es la forma en que sus ojos, oscuros y penetrantes, parecen atravesarme, desnudando mis pensamientos y emociones por más que trato de dejarlas ocultas.

Su mirada es neutral, pero cuando me acerco a besarlo, no duda en profundizarlo enseguida.

Acaricia mi mejilla, se acerca a mi boca y se aleja de forma repentina.

—Mírame. —Abro los ojos encontrándome con el verde de los suyos.

—Te veo—, vuelve a besarme, pero se aleja nuevamente.

—¿Me dirás qué demonios te tiene así? —Su voz grave me eriza completamente.

Niego. No quiero que deje de besarme. Pueden ser sus últimos besos y no quiero arruinarlo dando la noticia que me ahoga con la emoción.

—¿De qué quieres hablar con mi papá?

—Citaciones al consejo. Videoconferencias con mi padre y...mi matrimonio, —me deja inmovil. —Lo fortuito no es lo mío. Menos si de mi mujer se trata y me cansé de esto—, toma mi mentón. —No van a decidir a quién debo ponerle un anillo en el dedo o su estúpida alianza se va al demonio.

No se ve con intenciones de echarse para atrás, ni le atemoriza perder a los socios que tiene. desde hace un año.

—Mañana te pones la bendita argolla y no la vuelves a esconder.

—¿Mañana? —el aire se me atasca.

—A más tardar.

Necesito decirle, pero en privado.

—¿Nos veremos esta noche en tu casa especial? —pregunto refiriéndome al lugar que llama así, porque es donde dejé de ser la hija de su socio y me volví la mujer que ahora no quiere soltar.

Cree que no estoy dispuesta a dejarlo todo, pero sí lo haría. Aunque me detiene el que aún no sepa de mi embarazo.

—Tengo algunas cosas para hacer con…

—Por favor, —alcanzó sus labios y se aleja viéndome con sospecha. —Solo di que sí.

Coloca la mano en mi frente y mis mejillas.

—No tienes fiebre, pero hay algo en tus ojos. —me dice y sonrío pensando en lo tierno que es que note cada cambio. —¿Te sientes agripada? Porque sí es así, es mejor que te alejes, —mi sonrisa se borra de golpe—, estar rodeado de mocos no está en mis planes esta noche.

Lo único que se gana es un golpe en el hombro, aunque con su complexión física, a la única que le duele es a mí.

—Eres un cabrón, Donovan. —me doy la vuelta, pero me lleva de regreso a sus labios para adueñarse de ellos. No me deja negarme. No quiero hacerlo, cuando muestra un poco de humanidad como en este momento. Porque el resto del tiempo compite con una máquina.

—Esa boca. —me reprocha. Sostiene mi cuello para que no me aleje. —Agradece que no puedo matar estas ganas que te tengo.

—¿Quiere ver a su esposa esta noche, señor Hunt? —pregunto.

Donovan asiente antes de abordar mis labios con esa poca suavidad que tiene conmigo.

Lo odié desde que no aceptó mis disculpas en la cafetería. Tuve que reunirme con él debido a un favor que le hice a mi hermana y a Ronald, su esposo. Aunque mi padre no lo sepa aún, Ronald está casado con Sabine. Ella no quiso recibir a Donovan porque, por alguna razón, odia a todos los Hunt.

Irónicamente, ambas nos casamos en secreto, pero solo yo sé que ella lo hizo. Me sorprendió su invitación a participar en su boda, pero aunque mi relación con Sabine es un poco distante, quiero que mejore. A mi boda solo asistieron mi amiga Elisa y su primo Bruno, mientras que a la de Sabine asistimos Antonia, la novia de papá, y yo.

Me separo de Donovan cuándo mi hermana pasa frente a la puerta. Nos mira por un segundo y me sonríe como siempre, pero a Donovan lo ve con seriedad. Él le responde de la misma forma.

—Es mi hermana, amor. —le limpió las comisuras de los labios. —Tienes una. Debería ser igual.

—Conozco la envidia, Sofía. —me da su punto. —Sabine desborda eso cada vez que te ve. Grace jamás me vería de esa forma. —me toma el mentón y vuelve a besarme. No quiero discutir con él.

—Cuándo tú y yo tengamos hijos, ella será su tía, cómo yo lo seré de sus hijos. —su semblante cambia de golpe ante mi comentario. —¿No quieres tener hijos conmigo?

—Sí alguna vez considero la idea de tener hijos, será contigo. —Su declaración me da esperanza. Intento hablar y él me lo impide cuándo vuelve a besarme. —Ahora no he considerado esa idea. Pero así cómo me replanteé casarme, también puede suceder con tener a un...llorón que me saque de quicio cómo lo haces tú.

—¿Esa es tu forma de decirme que me amas? —Busco sacar el lado tierno de un hombre que no lo tiene.

—Sí lo sabes ¿por qué necesitas escucharlo? —tiene una roca cómo corazón definitivamente. Dos veces lo ha dicho, pero cada una ha sido capaz de alzarme con sólo ver que es auténtico ese sentimiento en alguien que describen cómo incapaz de sentir.

—Tengo algo que decirte. —muevo el cuarzo gris que cuelga de su cuello.

—Dilo. —incita a otra cosa cuando me mira cómo lo hace.

Sacudo la cabeza y exhalo lentamente.

—Creí que era una equivocación, pero me hice unos...

—Dragón, lamento interrumpir. —me alejo inmediatamente con la voz de Antonia. —Phoenix te espera en su despacho.

La mujer me sonríe, haciendo lo mismo con el hombre frente a mí, pero Donovan no la soporta, por lo que la ignora abiertamente, optando por escribir en su celular un mensaje que llega al mío cuándo se da la vuelta

"Tengo que enviar a Grace a su internado, pero te veo esta noche."

Antonia intenta formar una conversación, aunque no recibe respuesta al caminar dos pasos detrás de él. Sus reuniones son extensas y con el tema que van a tratar sé que va a ser mucho más, por lo que tendré que esperar a que papá tenga tiempo.

Siento su ausencia de inmediato. Algo dentro de mí me pide no separarme de él. Tal vez sea la sensibilidad que he tenido desde que supe la noticia, pero siento que necesito su cercanía más que nunca.

Nunca he sentido miedo como en este momento. Solo aumenta al saber que le juré lealtad al clan y con un matrimonio a escondidas y bebé en camino, tal vez deba irme para ponerlo a salvo.

Levanto algunas prendas de mi cama y las guardo en el armario.

Al ver los resultados del laboratorio de nuevo opto por romperlos, porque no es el momento de que otros lo sepan, cuando ni yo misma tengo claro cómo manejaré todo si decido hacerlo sola.

—¿Saldrás? —me pregunta Sabine. Niego viendo el reloj. Sabe que miento, como también por quién lo hago. —Phoenix hacía lo mismo conmigo. Tranquila, no diré nada.

—Quizás no se interpondrá en nada, contrario a lo que crees—, declaro. —Es más, mañana se hablará de esto y confío en que lo va a comprender.

—¿De verdad? —enarca una ceja. —No esperes tanto. Los Hunt no tienen buena sangre para unir a la familia. —expresa detrás de mí, logrando que gire el cuello. Esboza una sonrisa y apoya su barbilla en mi cabeza. —Hay mejores opciones. Los Myers por ejemplo. Los Lander o los Grand también son mejor opción.

—No creí que tuvieras esa opinión de los socios de papá. —le digo.

Su rostro cambia, como lo hace cada vez que lo llamo de esa forma. Tal vez no le gusta y por eso me siento incómoda al pensar que estoy ocupando un lugar que no me corresponde.

—Lo siento—, musito.

Sus ojos tienen un ligero efecto familiar en mí. Cada vez que la veo, siento algo dentro de mi pecho y, por algunos fragmentos de segundos, llego a pensar que también siente afecto, a pesar de que muchas veces sentí que no.

Aunque tiene razón de verme como una intrusa. Ocupé su lugar en la vida de nuestro padre cuando ella tenía quince. Eso de seguro influyó en crear esa barrera entre las dos.

—¿Por qué? —, se hace la desentendida luego de una pausa de varios segundos.

—Phoenix me contó sobre su relación. —Sus ojos me evalúan más de lo habitual. —Que no fueron unidos en un punto de sus vidas. ¿Por qué sucedió? —se sienta en la cama con los brazos sosteniendo su costado mientras me escucha.

—Llámalo papá. No me ofende cómo crees.

Suspira pesadamente.

—Me enamoré de quién no debía según él— gira los ojos—. Ya sabes, amores prohibidos que se dan en las familias, —le resta importancia.

—Pero ustedes no comparten lazos sanguíneos.

Una risa es lo que obtengo.

—Nunca estuvo de acuerdo—, añade.

—¿Te gusta decir que ya no? —niega.

—No específicamente—, se ríe con naturalidad.

—Me caes bien, Sof. Has vivido como lo deseé y tienes la vida que quise. Un poco injusto, pero muy acertado—, se incorpora dejando esa culpa instalada en mí, como cada vez que los dice. —Disfruta tu noche. Lo más que puedas.

Me guiña un ojo y no sé cómo reaccionar. Es muy reservada con su vida, aunque ahora dudo por qué papá aceptaría mi relación con Donovan, siendo quien es, si ve con malos ojos a Ronald, que es su hijo adoptivo.

.

.

.

.

Advertencia: contenido sensible, escenas perturbadoras, explícitas y con actitudes que no deben ser imitadas. No se incita a la violencia, ni a seguir el actuar de cada uno de los personajes.

"No hay amor cuando el odio es lo único que conoces" DH.

Tomen en cuenta esa frase porque está historia es dark romance en toda su extensión. No hay escenas vainilla, porque el romance es de un nivel más intenso y las acciones son las que demostrarán lo que sienten.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Felices Para Siempre en Espera

Felices Para Siempre en Espera

56.2k Vistas · Completado · Elizma Du Toit
La universidad se suponía que sería un nuevo comienzo—un lugar para dejar el pasado atrás y descubrir quién es realmente. Pero la vida tiene una forma de lanzar giros inesperados, y cuatro chicos muy diferentes podrían cambiarlo todo.

Está el encantador desconocido de un encuentro casual, al que nunca esperó volver a ver—pero el destino claramente tiene otros planes. El dulce barista de la cafetería del campus, cuya sonrisa se siente como en casa. Su hermanastro, que no oculta su desprecio pero esconde más de lo que deja ver. Y luego está el amigo de la infancia que de repente ha vuelto, removiendo recuerdos que pensaba estaban olvidados hace tiempo.

Navegando el amor, la tensión y verdades no dichas, ella aprenderá que a veces el felices para siempre no es un destino—es un viaje lleno de sorpresas.
La Peligrosa Obsesión

La Peligrosa Obsesión

25k Vistas · Completado · Riley
Mi mundo se hizo pedazos la noche en que arrestaron a mi padre por delitos económicos y tráfico de drogas.

Subastaron todo lo que teníamos. Mi madre se desplomó por un infarto. Mi hermano Noah dejó la universidad para trabajar en varios empleos… todo para que yo pudiera seguir bailando.

En la escuela, pasé de ser la primera bailarina a convertirme en una paria de la noche a la mañana. La chica que antes dominaba el escenario ahora no podía caminar por un pasillo sin que los susurros la persiguieran.

Entonces Maverick irrumpió en mi vida.

La estrella de hockey del campus. Intocable. Adorado. Y yo destrocé su auto de 150,000 dólares mientras trabajaba como conductora designada.

¿Los daños? Más dinero del que vería en cinco años.

Sin otra opción, acepté sus condiciones: un acuerdo de tres meses para saldar la deuda. Tres meses para ser su novia.

Creí que podría soportarlo… solo tres meses y sería libre.

Pero en algún punto del camino, mi corazón empezó a extraviarse. Cada mirada que él me lanzaba me hacía sentir como alguien a quien había amado durante años, no como una chica pagando una deuda.

Cuando esos tres meses terminaran, ¿de verdad sería capaz de alejarme?
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

732.1k Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

688.1k Vistas · Completado · Amelia Rivers
Ella es la hija de la ama de llaves. Él es el multimillonario más frío de Manhattan. Una bebida drogada cambia todo.

Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.

Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.

Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.

Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?

Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.

Pero no lo son.

A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.

Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

699.8k Vistas · Completado · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Cielo o Infierno: Amando a Mi Retorcido Multimillonario

Cielo o Infierno: Amando a Mi Retorcido Multimillonario

39.8k Vistas · Completado · Marianna
—¿Así que eso es todo, eh? ¿Toda esa charla era solo para engañarme y follarme?— gruñó contra mis labios, sin darme oportunidad de responder mientras movía sus dedos más profundo, curvándolos para alcanzar ese punto que me hacía gemir a pesar de mí misma. —Eres una perra codiciosa, abriendo las piernas por dinero.

Me volteó sobre mi estómago con brutal eficiencia, su mano cayendo fuerte sobre mi trasero en una bofetada que resonó en la habitación.

—Eso es lo que quieres, ¿verdad? Ser tratada como la puta barata que eres.


Hannah se convirtió en madre sustituta para salvar al "moribundo" hijo de su benefactor—solo para descubrir que era una mentira de un drogadicto.

Ahora, llevando al hijo de Finn Sterling, un hombre tan frío y despiadado como peligroso, no tiene salida.

Pensó que todo iría según el acuerdo: pasaría su embarazo en un sanatorio remoto, daría a luz y luego se marcharía.

Hasta que la familia Sterling envió un mensaje—Finn quería casarse con ella.

Hannah quedó atónita. La última vez que se vieron, Finn había dejado claro que quería tener el menor contacto posible con ella.

¿Por qué el cambio repentino? ¿O hay alguien más moviendo los hilos—ocultando un plan que podría destruirlos a ambos?
El precio de ser su esposa

El precio de ser su esposa

12.9k Vistas · En curso · leepayper
Briana Russo creció bajo el mismo techo que los Di Stefano, amando en secreto al hombre que nunca la miraría como ella lo hacía. El hermano de su mejor amigo, Salvatore Di Stefano.
Para proteger a su mejor amigo, Briana aceptó casarse con él aparentando frente a su familia y Gianni a cambio hizo que la inseminaran para cumplir su sueño de ser madre. Ella intenta convencerse que debe olvidarse de Salvatore. Pero vivir tan cerca de él es una tortura.
De repente, todo cambió cuando Gianni murió dejándola sola y embarazada, con un testamento en el que dice que dejará todas sus propiedades para Briana y el bebé si se casar durante un año con Salvatore.
Ella piensa que él se negará pero Salvatore accede por su hermano y su sobrino que viene en camino.
Ahora Briana no solo comparte techo, sino también el apellido y la cama con el hombre que no la ama pero cuya cercanía la desarma.
Él no la quiere.
Ella no puede dejar de amarlo.
Pero hay una cosa que los une más que el matrimonio, incluso aunque ellos mismos no lo sepan.
La Última Cláusula del Multimillonario

La Última Cláusula del Multimillonario

580.3k Vistas · Completado · Benedicta Nkemjika
—Fírmalo —dijo él.

Tres años de matrimonio terminaron con una línea y una pluma que le temblaba en la mano. No eran los papeles lo que dolía: era la forma en que él ni siquiera se inmutó cuando ella sí lo hizo.

Amelia Hart salió del penthouse de él esa noche sin nada más que una maleta y el corazón hecho pedazos. Se lo había dado todo a Daniel Sterling —su amor, su identidad, su devoción silenciosa—, solo para que la desecharan en el momento en que se volvió inconveniente.

Pero cuando el imperio que él construyó empieza a derrumbarse, cuando el CEO frío que jamás miró atrás de pronto necesita a la mujer que tiró a la basura, regresa con las mismas manos que una vez la soltaron, ahora extendiéndose hacia lo que destruyó.

Solo que esta vez hay una cláusula que él no leyó…
Emparejada con su Instructor Alfa

Emparejada con su Instructor Alfa

1.9m Vistas · Completado · Marina Ellington
Soy Eileen, la marginada de la academia de cambiaformas, todo porque no tengo lobo. Mi única salvación es un don para la sanación que me consiguió un lugar en la División de Sanadores. Entonces, una noche en el bosque prohibido, encontré a un desconocido al borde de la muerte. Bastó un roce, y algo primitivo se rompió entre nosotros. Esa noche me ató a él de una forma que no puedo deshacer.

Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.

Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Esposa para dos: Doble placer

Esposa para dos: Doble placer

35.1k Vistas · En curso · Maye Lyn V
Emily y Benjamin Brooks han construido un imperio millonario, pero tras veinte años de matrimonio, la rutina los ahoga. Para reavivar la llama, Benjamin propone un trío con Ava, una escort, Ava y Benjamin devoran a Emily hasta llevarla a orgasmos que la dejan temblando, marcada. El sexo entre los esposos renace con furia animal. Pero Emily ignora la verdad: Ava nunca se fue. Es la amante secreta de Benjamin, su vicio privado.
Cuando Emily descubre la traición , el dolor se convierte en venganza pura. Ama a Benjamin con locura, pero quiere herirlo.
Días después, un hombre misterioso la salva de un ataque, Emily lo trae a casa como arma.
Benjamin cree que es un farol. Había aceptado el desafío con arrogancia: «Hazlo, si tanto quieres vengarte. Pero no podrás».
—Ben —dice Emily con voz calma—. Te presento a Xavier. Esta noche se queda.
La sorpresa cruza el rostro de Benjamin. Emily besa a Xavier delante de él. Xavier baja la cremallera de su vestido, desliza los dedos entre sus piernas.
—Quiero que me toques hasta que me corra —le dice a Xavier, mirando a su marido—. Y quiero que él lo vea.
Xavier obedece. Emily se corre con un grito contra la mano del desconocido mientras Benjamin observa, mandíbula tensa-
Cuando Benjamin se pone de pie, Emily espera violencia. En cambio, él se acerca, y une sus dedos a los de Xavier dentro de ella.
—¿Esto es lo que querías? —susurra Benjamin.
Emily solo asiente, lágrimas de placer en los ojos. Los cuatro dedos la llenan, la hacen explotar otra vez. Grita el nombre de Benjamin mientras se corre entre los dos hombres.
—Nunca pensé que lo harías.
—Y yo no pensé que lo aceptaras.
¿Sobrevivirá su matrimonio a esta guerra de placer o el fuego los consumirá?
La Obsesión de Su Tío: Después de Seducirlo

La Obsesión de Su Tío: Después de Seducirlo

189.2k Vistas · Completado · Abigail Hayes
El plan era sencillo: destruir al sobrino seduciendo al tío.

Wesley Vance no solo me rompió el corazón; intentó vender mi dignidad. Así que fui tras el único hombre al que él le tenía miedo. El hombre que era dueño de la ciudad, del imperio y del futuro de Wesley.

Lance Lawson. Es frío. Intocable. Es el tío de mi exnovio. Yo creía que era yo quien estaba tendiendo la trampa. Me puse sus camisas, rondé su penthouse y fui desgastando su legendario autocontrol hasta que el hielo por fin se resquebrajó.

Pero cometí un error fatal. Pensé que Lance era un hombre que podía usar y luego desechar. No entendí que, cuando despiertas a un depredador, jamás vuelve a dormir.

Ahora Wesley ha desaparecido, la familia Vance está en ruinas y yo estoy atrapada en una jaula dorada que yo misma construí. Porque Lance no quiere mi lealtad. Quiere mi alma.

Yo quería venganza. Lo que obtuve fue una obsesión.
Seduciendo al Sr. Intocable

Seduciendo al Sr. Intocable

12.9k Vistas · Completado · Celine
—Soy Emily. Solía tenerlo todo—hasta la repentina muerte de mi padre, la enfermedad de mi madre y los parientes codiciosos que nos robaron la fortuna. Michael apareció cuando más necesitaba ayuda. Acepté su oferta, pero entonces descubrí secretos familiares y su compromiso secreto. ¿Y ahora qué?