Capítulo 26 Una así

VALENTINA

El ruido estrepitoso de la planta alta no dejaba lugar a dudas. Mateo había llegado a la casa en un estado deplorable y, por los gritos y las risas estridentes que se filtraban por el pasillo, venía acompañado de personas no deseadas. Aquello era lo último que necesitábamos después de tod...

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