Capítulo 22 El primer paso al abismo

La mujer abre los ojos de par en par, con la boca semiabierta en una perfecta O de indignación. Es evidente que está acostumbrada a pavonearse por tofos lados y a lanzar sus venenosos dardos sin que nadie se atreva a devolverle el golpe, pero no contaba que yo la pusiera en su lugar con mi tono desb...

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