Capítulo 39 Virginidad

Al cabo de dos horas más, ya están varios ebrios entre ellos Homero y Santa, el barman no ha dejado de trabajar toda la noche.

—Aquiles ya nos podemos ir a casa—me susurra Penélope en el oído.

—¿Ya te quieres ir nena? —se me hace raro ella siempre se queda hasta el final.

—Sí, estoy cansada hoy tuve...

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