Capítulo 164

Punto de vista de Margot

Las puertas de la cantina se deslizaron con su habitual quejido metálico, y el olor me golpeó al instante.

Olía a carne cocida. Pan fresco. Algo frito demasiado tiempo en aceite viejo...

La cena.

Por una vez, sin embargo, la sala no estalló en ruido como lo había hecho e...

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