18. CASTILLO DE MAGO

Cuanto más avanzaban, más oscuro y silencioso se volvía el bosque. El aire era tan delgado que era difícil respirar. No había señales de Ulrich ni del grupo de arpías que lo perseguían. Solo era un bosque sin vida y aterrador.

—¿No estamos perdidos? —dijo Chloe, después de un rato sin hablar.

—Esp...

Inicia sesión y continúa leyendo