Capítulo 123 Anya

Me arrodillé junto al cuerpo de Nikolai en el suelo.

Apenas respiraba. La sangre le cubría la cara. La camisa. Las manos.

—Nikolai —susurré. Le toqué el rostro—. Nikolai, ¿puedes oírme?

No respondió. No se movió.

—¿Qué le hiciste? —le grité a Alexei.

—Lo que se merecía —dijo—. Mis hombres no fu...

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