Capítulo 155 Anya

La sala de espera del hospital estaba fría, blanca y olía a cloro.

Me senté en una silla de plástico, mirando fijamente las puertas dobles por donde se habían llevado a Nikolai. Aún tenía las manos manchadas con su sangre. Mi vestido estaba roto y sucio. Seguramente parecía un fantasma. O una loca....

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