Capítulo 159 Anya

La cabaña olía a humo de pino y a heridas que sanaban.

Habían pasado tres meses desde aquella noche en el bosque. Tres meses de esconderse, esperar, vigilar a Nikolai mientras su cuerpo, poco a poco, volvía a armarse. La herida de bala en la pierna se había cerrado y convertido en una cicatriz grue...

Inicia sesión y continúa leyendo