Capítulo 37 Anya

Mi corazón se detuvo cuando Katya abrió la puerta del clóset.

Pero Nikolai no estaba ahí. El clóset estaba vacío, salvo por unos trapeadores viejos y unas cubetas.

¿Cómo? ¿Adónde se fue?

Katya frunció el ceño. Miró otra vez alrededor de la habitación.

—Sé que pasa algo.

—No pasa nada. Solo esta...

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