Capítulo 128 TENGO MI MEMORIA

EIRIN

Preparé una taza de café y me instalé frente al enorme ventanal del penthouse. El amanecer teñía el cielo de naranja mientras el aroma de la bebida despertaba en mí una extraña nostalgia. Sentía que ya había vivido aquel momento.

Dejé la taza sobre la mesa y suspiré. Tenía problemas más u...

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