NovelaGO
EL ÚLTIMO LINAJE

EL ÚLTIMO LINAJE

Paola Gutierrez · En curso · 100.0k Palabras

304
Tendencia
1.4k
Vistas
174
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Eirin está a punto de cumplir veintiún años cuando un extraño suceso la arranca de su mundo y la lleva a un lugar donde la magia aún existe y los hombres lobo gobiernan en manadas. Allí descubre que toda su vida ha sido una mentira: es una loba destinada a despertar un poder excepcional y Mad, el futuro beta de la manada Luna Azul, es su compañero de vida.

Mientras aprende a sobrevivir en un mundo desconocido, ambos deberán enfrentarse a antiguas fuerzas que han despertado después de siglos. Porque el destino de su amor está ligado a una misión mucho mayor: impedir la caída de toda su raza.

Capítulo 1

EIRIN

Mañana cumpliré veintiún años.

No debería significar nada.

Sin embargo, desde hace una semana despierto cada madrugada exactamente a la misma hora con la certeza de que alguien me está esperando.

No sé quién. No sé dónde. Solo sé que, cuando abro los ojos, la luna siempre está mirándome.

Después comienza la batalla.

Como gerente de operaciones de una gran compañía musical, vivo demostrando que mi cargo no es un regalo por ser hija de los dueños. Aquí, cada acierto apenas cuenta y cada error pesa el doble.

Por eso esa extraña sensación en mi pecho resulta tan inconveniente. Me distrae tanto que, cuando vuelvo a mirar el reloj, ya son las dos de la tarde.

Miro mi bandeja de entrada. Prácticamente no he hecho nada.

Poco después un discreto carraspeo me obliga a levantar la vista.

La sonrisa aparece antes de que pueda evitarlo.

—Considero que almorzar es una sana tradición que no debería perderse.

—Hola, Natha. En mis tiempos también se consideraba una sana tradición saludar.

Ella pone los ojos en blanco mientras cierro el portátil.

Natha es mi mejor amiga. También es el caos hecho persona.

Antes de conocerla, mi vida se reducía al trabajo y a mi familia. Salir era perder el tiempo. Divertirme era un concepto desconocido.

Ahora una actividad tan rutinaria como almorzar, se convirtió en una actividad que normalmente espero con ansias.

—Deberíamos celebrar también mañana.

Levanto una ceja.

—Escúchame. Cumples veintiún años, es fin de semana y solo necesitamos dos hombres guapos, un casino en Las Vegas y un Elvis dispuesto a casarnos.

La observo unos segundos.

Definitivamente, la televisión le hizo daño durante la adolescencia.

—Suena... inolvidable. Lástima que mañana tengo la celebración con mis padres. Además... ¿sí sabes que esas bodas son reales, verdad?

Natha frunce el ceño como si pensara que estoy loca.

—Claro que no...

Parpadea dos veces.

—Yo me casé en una de esas cuando cumplí veintiuno.

El cuchillo se me escapa de la mano.

—¿Qué?

—Bajo esa lógica llevaría casi diez años casada.

Mi nueva expresión debió hacerla dudar. Pues un segundo después ya tiene el teléfono en la mano.

—No entres en pánico. Voy a llamar a mi primo, el abogado. Ya veras que sigo siendo soltera.

Se bebe el vino de un trago mientras hace la llamada.

Yo apenas la escucho. Sus expresiones varían de manera alarmante seguramente confirmando mis palabras. Pero mi mente ya no está aquí. Está enfrascada en descifrar aquella sensación extraña que jala poderozamente en mi pecho.

Cuando cuelga, suspira y me hace volver a la realidad.

—Las Vegas queda cancelado. Y no me preguntes por qué.

Una sonrisa traviesa ilumina de nuevo su rostro.

—Pero es un hecho que esta noche será noche de copas.

═══════ ❀~✿ ═══════

Nos tomó poco más de una hora estar listas.

Bueno... a Natha le tomó una hora convencerme de que mi ropa era un atentado contra la diversión.

El vestido verde que eligió marcaba mi cintura y dejaba al descubierto lo justo para hacerme sentir otra mujer.

Al salir, levanté la vista casi por instinto.

La luna brillaba con una intensidad extraña. Casi podía sentir que me llamaba.

Cuando entramos al Club Cicada, la música y las luces nos envolvieron de inmediato.

Llegamos primero. El vuelo de Erik y su amigo se retrasó así que en un lugar tan cotizado como este, debíamos asegurar entrada.

Natha ama a ese hombre y tal parece que el sentimiento es mutuo. Ya hay una argolla en su dedo.

Erik apareció primero. El beso con el que saludó a Natha fue tan largo que ambos parecieron olvidar que habían llegado acompañados.

John y yo intercambiamos una mirada divertida.

—Cof, cof...

La falsa tos hizo que la pareja, por fin, regresara al planeta Tierra.

—Perdón... olvidé que no estábamos solos.

Saludé a Erick y John hizo lo mismo con Natha.

Natha me presenta al chico entre risas.

—Eirin, él es John.

—Mucho gusto.

John me tendió la mano. Su sonrisa era abierta, de esas que hacían fácil responder con otra.

—El gusto es mío. Erik me habló mucho de ti.

Le lancé una mirada acusadora a Erik.

—¿Ah, sí?

John asintió.

—Me dijo que eras una especie de genio.

Parpadeé, confundida.

—¿Un genio?

—Según él, tienes un oído fuera de lo normal y eres capaz de detectar errores en una grabación que nadie más nota. Llegó a decir que eres la pesadilla de los ingenieros de sonido.

Solté una risa.

—Está exagerando.

—Puede ser.

Se tomó un segundo para observarme antes de continuar, con una sinceridad que me ruborizó.

—Lo que sí omitió fue un detalle importante.

—¿Cuál?

—Que además eres muy hermosa.

—Gracias... es un cumplido muy bonito.

Bajé la mirada un instante, un poco avergonzada.

—Aunque creo que Erik exageró. No soy ningún genio. Solo soy bastante dedicada a mi trabajo.

John negó con suavidad.

—La dedicación explica muchas cosas. El talento para notar lo que otros pasan por alto... no tanto.

No supe qué responder.

Nunca me había considerado una mujer especialmente bonita por eso dificil asimilar su alago por mi aspecto . Con mi estatura era difícil pasar desapercibida, y durante años eso me había hecho sentir torpe, fuera de lugar. Aprendí a aceptar mi apariencia, sí, pero jamás pensé que alguien pudiera describirme como hermosa con tanta naturalidad.

John sonrió al notar mi silencio.

—Perdón, no quería ponerte nerviosa.

—Lo lograste un poco.

Él rio por lo bajo.

—Prometo compensarlo haciendo una buena conversación.

—Eso suena como un reto.

—Lo es.

Y, para mi sorpresa, lo cumplió.

Durante la siguiente hora descubrí que John tenía un sentido del humor inesperado y esa rara habilidad de hacer que los silencios nunca resultaran incómodos.

Después llegaron los tragos, el baile y, sin darme cuenta, llevaba más tiempo riendo del que recordaba.

Cuando apareció el pastel acompañado de un enorme oso de peluche, no pude contener la risa.

—¿En serio un oso?

—No encontré un unicornio.

Me cantaron cumpleaños y, por un instante, olvidé aquella inquietud que me acompañaba desde hacía días.

John comenzó a tomar mi mano con una delicadeza que no resultaba invasiva.

Era atractivo, atento e inteligente. Exactamente el tipo de hombre al que debería darle una oportunidad.

Y, aun así...

La sensación en mi pecho se mantenía.

Como una voz silenciosa recordándome que algo no encajaba.

Escapé buscando el baño.

Como era de esperarse, Natha apareció un minuto después.

—¿Y bien?

No pude evitar sonreír.

—Es un buen chico.

Ella entrecerró los ojos.

—Eso no sonó muy convencido.

Suspiré.

—Porque no sé qué pensar.

—¿Qué hay para pensar? Es guapo, educado, divertido... y lleva toda la noche mirándote como si hubieras eclipsado al resto del lugar.

Solté una risa baja.

—Lo sé.

Y ese era precisamente el problema.

John no había sido insistente ni arrogante. No intentaba impresionarme a toda costa. Era amable, sabía escuchar y conseguía hacerme reír con una facilidad que pocas personas lograban.

Mi parte lógica me repetía una y otra vez que debía darle una oportunidad.

Pero aquella extraña sensación seguía ahí, susurrándome que algo no terminaba de encajar.

Natha resopló con paciencia.

—A veces piensas demasiado.

Bajé la vista unos segundos.

Quizá tenía razón.

Llevaba años analizando cada decisión antes de dar un paso. Tal vez era momento de dejar de buscar explicaciones para todo y simplemente vivir una noche agradable.

Al fin y al cabo, no podía seguir esperando algo que ni siquiera sabía nombrar.

Levanté la cabeza y sonreí.

—Está bien. Voy a dejar de pensar tanto... y a darle una oportunidad a John.

Los ojos de Natha brillaron como si acabara de ganar la lotería.

—¡Esa es mi amiga!

Me abrazó con tanta fuerza que casi me dejó sin aire.

—Ahora sí. Ve y disfruta tu cumpleaños.

De camino a la mesa, un desconocido se cruzó frente a mí.

—Hola, preciosa. ¿Bailas?

Todo en él me puso en alerta, pero fue su olor lo que terminó de convencerme de mantener la distancia. Tenía un aroma metálico, parecido al de la sangre.

—Gracias, pero estoy acompañada.

Él dio un paso hacia mí.

—Puedes cambiar de compañía.

Retrocedí de inmediato.

—No.

No insistió, aunque sentí su mirada siguiéndome hasta la mesa.

John ya estaba de pie.

—Pensé que tendría que ir a rescatarte.

—¿Te preocupaste?

—Claro.

Sonreí.

Frente a nosotros, una pareja se besaba con absoluto descaro.

Le tapé los ojos al oso de peluche.

John soltó una risa.

—Creo que él también agradece el gesto.

Cuando levanté la vista, ya estaba muy cerca.

Sus ojos buscaron los míos apenas un instante, dándome la oportunidad de apartarme.

No lo hice.

"Ya basta, Eirin. No puedes vivir esperando algo que ni siquiera sabes nombrar."

Sus labios rozaron los míos con una delicadeza inesperada.

Fue un beso breve. Cálido. Cuidadoso.

Como si quisiera descubrir mi reacción antes que conquistarme.

Al separarse sonrió.

—Llevaba rato queriendo hacer eso... pero el oso no dejaba de mirarme.

Reí con timidez.

Y entonces ocurrió.

Una luz me atravesó de lado a lado.

Dejé de sentir el suelo.

Dejé de escuchar la música.

Dejé de ser Eirin por un instante.

Una voz susurró dentro de mí.

"Ya es hora de regresar."

Y, antes de comprender por qué, mi corazón respondió con una pregunta que jamás había formulado.

"¿Él me estará esperando?"

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie

La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie

37.5k Vistas · En curso · Catherine Thompson
Soy Viper. Una noche tuve una aventura de borrachos. O eso pensaba hasta que me entregaron los papeles del divorcio después de una reunión que salió mal y mi esposa era la cliente potencial. Esa reunión casi destruyó mi club porque fui un tonto. Tengo dos opciones: firmar los papeles y dejar que se vaya para siempre, pero también corrijo mis errores. O trabajar duro para corregir mis errores y hacer que mi esposa se enamore de mí. Elegí la opción dos. Pero hay alguien más que quiere a mi esposa para él. Arreglaré mi club y haré que mi esposa y este otro tío se mantengan alejados de mi camino. No voy a parar hasta conseguir lo que es mío.
Soy Sabine, todos me llaman Pixie por mi talla. Mido poco más de un metro y medio. Cometí el error y me casé con un hombre al que apenas conocía durante un fin de semana de diversión. Me dejó a la mañana siguiente y no lo vi durante meses hasta que fui a una reunión sobre la contratación de un guardaespaldas con los Reckless Renegades. Imagina mi sorpresa cuando veo a mi marido perdido hace mucho tiempo con una zorra en el brazo. Lo despedí y le pedí que entregara los periódicos la semana siguiente. Dejé todo lo que tuviera que ver con el club. Negocios, amigos, lo que sea. No iban a dejar que se burlaran de mí. Me dejó, así que debió firmar y dejarme seguir con mi vida. Soy un campeón de patinaje sobre hielo pero necesito más. Quiero amor y una familia propia. Creí que lo había encontrado. Caray, me equivoqué. Ahora ha vuelto y dice que quiere ganarse mi corazón.
Bienvenido al Infierno

Bienvenido al Infierno

597.7k Vistas · Completado · Williane Kassia
Estaba comprometido. Recto.
Un hombre común con un futuro brillante por delante.
Pero una sola traición fue suficiente para destrozarlo todo.

Inculpado por la mujer que amaba y su propio hermano, fue sentenciado y arrojado al peor lugar imaginable: una prisión donde las reglas no existen—y el peligro tiene un nombre, un rostro... y ojos hambrientos.

Ahora, comparte celda con el hombre más temido de toda la instalación.

Dominante. Intenso. Obsesivo.

Y lo quiere.

No por amor.
No por misericordia.
Sino por puro, despiadado deseo.

En un mundo sin leyes, sin escapatoria, y sin nadie que lo salve, se convierte en el conejito del lobo—sumiso a su toque, prisionero del placer... e incapaz de resistirse.

Porque a veces, es el monstruo quien sabe exactamente cómo hacerte sentir vivo.
UN HOMBRE CORRUPTO Y UNA MUJER INGENUA

UN HOMBRE CORRUPTO Y UNA MUJER INGENUA

2.7k Vistas · En curso · ninatap05
Geraldin Ellis está en serios problemas, pues se han publicado en internet una serie de fotos íntimas de ella, en diferentes poses desnuda. Eso amenaza su trabajo en el Banco Internacional DON , nadie quiere saber cómo la han incriminado, excepto su jefe Vittorio. Él hará lo posible por proteger su empresa de un escándalo, para lo cual, convertirá a la sexy chica en su amante y con ¡mucho gusto!
LA OBSESIÓN DE ALEXANDER

LA OBSESIÓN DE ALEXANDER

179.8k Vistas · En curso · Shabs Shabs
—¿Me estás vendiendo? —Mi padre ni siquiera podía mirarme a los ojos—. Solas ofreció la mayor cantidad.

Me tambaleé hacia atrás, pero Alexander Dimitri me agarró, su gran mano apretando posesivamente mi garganta. Empujó a mi padre contra la pared.

—Ella es mía —gruñó Alexander—. Soy el único que puede abrirle las piernas.

Me arrastró hasta su coche, arrojándome al asiento trasero. Se subió encima de mí, su pesado cuerpo inmovilizándome.

—Tu padre te vendió para ser una puta, Alina —susurró, mordisqueando mi lóbulo—. Pero ahora eres mi puta.

Frotó su erección contra mi clítoris a través de mi delgado vestido.

—Y te voy a usar cada noche hasta que tu deuda esté pagada —su mano rasgó mis bragas a un lado—. Empezando ahora mismo.


En un mundo de crímenes de alto riesgo, traiciones y alianzas peligrosas, Alina Santini se encuentra atrapada entre la lealtad a su padre y la ira del hombre más despiadado que ha conocido—Alexander Dimitri. Su padre, Arthur, es un jugador con una tendencia a hacer enemigos y una deuda tan grande que podría costarles todo. Cuando Alexander irrumpe en la vida de Alina, con un arma en mano y venganza en sus fríos ojos grises, le da un ultimátum escalofriante: devolver el dinero robado, o tomará lo que Arthur más aprecia.

Pero Alexander no es solo un hombre que cobra deudas—es un depredador que se alimenta de poder y control, y Alina acaba de entrar en su mira. Creyendo que Alina es valiosa para su padre, la toma como pago, pensando que es una ficha de negociación para saldar la deuda.
Alpha at the Door (versión editada)

Alpha at the Door (versión editada)

20.1k Vistas · Completado · RainHero21
Un escalofrío recorrió mi espalda al ver al lobo caer al suelo, sangrando. Otro fuerte gruñido de dolor.

—Ese es el último de ustedes, Cascata —dijo el hombre, mirando al lobo. Disparó de nuevo antes de escapar al final del oscuro callejón.

La tía Rita me dijo que nunca creyera en los hombres lobo. Eran malvados y desagradables.

Pero miré al lobo muy herido. Simplemente no podía dejar que alguien muriera frente a mí.


Corriendo por el oscuro callejón tenuemente iluminado, de nuevo. Miré hacia atrás con cautela. La bestia marrón de furia me estaba persiguiendo. Gruñendo en la oscuridad, estaba decidido a atraparme. Gemí y me giré, concentrándome en mi escape. No quería morir esta noche.

—¡Corre, Veera! —gritó Leo, pero luego lo vi ser arrastrado a las sombras por un par de guantes negros.

Habían pasado cinco largos años desde que había visto esos ojos brillantes.

No había tenido esta pesadilla por un tiempo. Soñaba con él después de esa noche. Me perseguían, atrapaban y secuestraban en los sueños, pero esta noche se sentía tan diferente.


—Si te comportas, te dejaré ir.

Veera miró a su secuestrador y levantó una ceja. Quería maldecirlo, pero se dio cuenta de que no sería prudente, ya que él era un Alfa a quien había salvado del borde de la muerte hace cinco años. Además, estaba atada a la silla y su boca había sido tapada nuevamente, ya que se había asustado y le había gritado como cualquier víctima normal en una película de suspenso.

Por favor, tenga en cuenta que esta es una versión editada de AATD, la historia y el contenido serán los mismos que en la original.

Lectura madura 18+

Alpha at the Door 2020 Por RainHero21 ©
Venganza de la Luna Abandonada

Venganza de la Luna Abandonada

219k Vistas · Completado · Sherry
—Qué considerado.

—Bella. —El tono de Ethan cambió, adquiriendo ese filo de advertencia que yo conocía demasiado bien—. Faye está vulnerable en este momento. Está aterrada de que la resientas, de que esto divida a la manada. Lo último que quiere es que este bebé se interponga entre nosotros.

—Entonces no debiste hacerlo. —Sostuve su mirada de frente, dejando que viera el hielo en la mía—. Vuelve con tu hijo.

—Por el amor de Dios. —Se pasó una mano por el cabello—. ¿Cuántas veces…? Fue inseminación artificial. Usaron mi esperma, sí, pero Faye y yo nunca…

Bella soltó un resoplido frío. Qué mentiras tan descaradas. Su compañero había tenido una aventura con la pareja de su hermano, y toda su familia ayudó a echarla sin nada, solo para abrirle paso a la amante y que ocupara el lugar que le correspondía. Pobre idiota… creía que ella era solo una hija adoptiva no deseada, fácil de desechar y controlar. Nunca supo que la genio informática que había estado buscando era su propia Luna.

Como se había manchado a sí mismo, Bella había terminado con él. Lo rechazó y recuperó lo que era suyo, ascendiendo hasta lo más alto con la ayuda de Victor, quien había estado secretamente enamorado de ella durante años.

Cuando Ethan intentó recuperarla:

—No quieres que nuestro hijo crezca sin padre.

Bella sonrió con burla.

—El padre del niño no eres tú.
Felicidad del Ángel

Felicidad del Ángel

2.4m Vistas · Completado · Dripping Creativity
«Aléjate, aléjate de mí, aléjate», gritaba una y otra vez. No dejaba de gritar aunque parecía que se había quedado sin cosas para tirar. Zane estaba más que un poco interesado en saber exactamente qué estaba pasando. Pero no podía concentrarse con la mujer haciendo alboroto.
«¡Cállate, carajo!» le gritó. Ella se quedó en silencio y él vio que las lágrimas comenzaban a llenarle los ojos, le temblaban los labios. Oh, carajo, pensó. Como la mayoría de los hombres, una mujer llorando lo asustó muchísimo. Prefiere tener un tiroteo con cien de sus peores enemigos que tener que lidiar con una mujer que llora.

«¿Y tu nombre es?» preguntó.

«Ava», le dijo en voz baja.

«¿Ava Cobler?» quería saberlo. Su nombre nunca había sonado tan bonito, la sorprendió. Casi se olvidó de asentir. «Mi nombre es Zane Velky», se presentó, extendiendo una mano. Los ojos de Ava se agrandaron cuando escuchó el nombre. Oh, no, eso no, nada más que eso, pensó.

«Has oído hablar de mí», sonrió, parecía satisfecho. Ava asintió. Todos los que vivían en la ciudad conocían el nombre de Velky, era el grupo mafioso más grande del estado con su centro en la ciudad. Y Zane Velky era el cabeza de familia, el capo, el gran jefe, el gran mandamás, el Al Capone del mundo moderno. Ava sintió que su cerebro, presa del pánico, se descontrolaba.

«Cálmate, ángel», le dijo Zane y puso su mano sobre su hombro. Su pulgar cayó por delante de su garganta. Ayya se dio cuenta de que si lo apretaba, tendría dificultades para respirar, pero de alguna manera su mano calmó su mente. «Es una buena chica. Tú y yo necesitamos hablar», le dijo. La mente de Ava se opuso a que la llamaran niña. La irritaba a pesar de que estaba asustada. «¿Quién te pegó?» preguntó. Zane movió su mano para inclinar la cabeza hacia un lado y poder mirarle la mejilla y luego el labio.

**************Ava es secuestrada y se ve obligada a darse cuenta de que su tío la ha vendido a la familia Velky para saldar sus deudas de juego. Zane es el jefe del cártel de la familia Velky. Es duro, brutal, peligroso y mortal. En su vida no hay espacio para el amor o las relaciones, pero tiene necesidades como cualquier hombre de sangre caliente.

Advertencias de activación:
Hable sobre SA
Problemas con la imagen corporal
BDSM ligero
Descripciones descriptivas de las agresiones
Autolesión
Lenguaje duro
La segunda oportunidad del multimillonario

La segunda oportunidad del multimillonario

1.2m Vistas · Completado · Nia Kas
McKenzie Peirce oculta su pasado por una razón. Se avergüenza de ello y no quiere que salga a la luz. Su salvador pertenecía a una de las familias más ricas de Ardwell. Aceptó casarse con el nieto de su salvador, que era frío y distante. Poco a poco Dimitri se va abriendo y McKenzie también. Justo cuando pensaba que podía confiar en él, una tercera persona entra en sus vidas e incomoda a McKenzie.
Jasmine Dupree, su mejor amiga y empleada, siempre ha estado enamorada de Dimitri sin que él lo sepa. Su mejor amigo Grayson Paul y Dimitri no tienen idea de que el regreso de su mejor amigo acabaría con su matrimonio.
McKenzie es acusado de traicionar a Dimitri y expulsado solo para aparecer cinco años después como médico para salvar la vida de su mejor amigo Grayson.
McKenzie intenta mantenerse alejado, promete mantenerse alejado de Dimitri. CINCO años y todavía la odiaba por traicionarlo, sin embargo, salen a la luz nuevos detalles que hacen que Dimitri dude de sus acusaciones de hace cinco años.
Jasmine ve la oportunidad de meterse con McKenzie y lo hace, lo que Jasmine no sabe es que Dimitri todavía amaba a McKenzie y que ella seguía siendo su esposa. Nunca se divorció de ella a pesar de que McKenzie firmó los papeles.
Cuando Dimitri descubre que estaba equivocado, sintió repulsión por la forma en que la trató y comenzó a volver con ella. McKenzie Peirce, por otro lado, no tiene idea de que se le daría una segunda oportunidad de enamorarse. con el hombre que siempre ha amado.
Con su mejor amigo y su familia además de él, tiene la intención de recuperar a McKenzie, sin embargo, mientras intentan hacer que su matrimonio de segunda oportunidad funcione, se están gestando problemas. Jasmine se niega a darse por vencida con Dimitri.
La Trilogía de la Bruja Verde

La Trilogía de la Bruja Verde

18.5k Vistas · Completado · LynnBranchRomance💚
«Yo, Eris Oakenfire, te rechazo a Gideon Greenwood como mi amigo». Lo dije tan rápido como pude antes de perder la determinación. Un dolor agudo se apoderó de mi pecho mientras lo decía y me agarré la camisa con fuerza, aspirando un suspiro. Los ojos de Gideon se agrandaron y brillaron de ira. El hombre del asiento delantero en realidad jadeó horrorizado.
«Primero», dijo obstinadamente, «rechazo tu rechazo».
Lo miré fijamente.
«En segundo lugar, ¿acabas de decir Oakenfire? ¿Como la manada perdida de Ice Moon Oakenfire?»


EL ALFA Y LA DONCELLA es el libro #1 de la trilogía de La Bruja Verde. Eris ha pasado los últimos tres años escondida después de que su manada y sus padres fueran asesinados por un misterioso extraño de ojos amarillos y su horda de vampiros. El Alfa de la Manada Luna Dorada lleva seis años buscando a su pareja y está decidido a no dejar que ella lo rechace. Lo que no se da cuenta es que luchará contra algo más que el obstinado corazón de Eris. Hay una poderosa bestia que colecciona seres sobrenaturales raros y tiene sus ojos amarillos puestos en ella.

Los otros dos libros son EL SEGUNDO LIBRO: LA BETA Y EL ZORRO y EL TERCER LIBRO: EL LEÓN Y LA BRUJA.
Poseída por el SEAL de la Marina

Poseída por el SEAL de la Marina

217.7k Vistas · Completado · Lin Daniels
ADVERTENCIA!!!!!!!NO APTO PARA MENORES DE DIECIOCHO AÑOS. CONTENIDO EXPLÍCITO********************************************Me mete dos dedos en la boca.

—Chupa. Déjamelos bien húmedos.

No sé por qué hago lo que este hombre me dice cuando me ordena cosas, pero obedezco todas y cada una de las veces y le chupo esos dedos como si me fuera la vida en ello.

Mis muslos empiezan a temblar cuando oigo que baja la cremallera, porque sé lo que pasará después. Se meterá dentro de mí, tan profundo que no le quedará adónde más ir, y me dejará ardiendo viva.

—No muevas las manos cuando yo quite las mías. ¿Me entiendes? Si desobedeces, te ataré y te dejaré aquí hasta que tus padres vengan a buscarte y te encuentren llena hasta el borde de mi semen.***************************************Alguien me está siguiendo.

Estuve a punto de que me asaltaran, o quizá podría haber pasado algo incluso peor.

Pero hubo un tipo que me salvó, como un superhéroe moderno, con un casco negro.

Debería haberme aterrado cuando le cortó la garganta a mi atacante y luego asintió hacia mí, esperando a que entrara a salvo en mi coche, y apoyó la mano en mi ventanilla.

En vez de sentir miedo, me siento...

Excitada.

Viva.

Y me muero por sentirlo otra vez.

Así que hago lo que nadie en su sano juicio haría. Recorro las calles de la ciudad cuando debería estar en la cama, descansando, solo esperando otra mirada de mi rescatador.

Él no decepciona.

Me acorrala y me hace sentir cosas que no debería estar sintiendo porque estoy en una relación.

Anhelo su contacto; abro las piernas cuando debería usarlas para correr muy, muy lejos.

Alguien me está siguiendo.

Y me gusta.
La Última Cláusula del Multimillonario

La Última Cláusula del Multimillonario

752.7k Vistas · Completado · Benedicta Nkemjika
—Fírmalo —dijo él.

Tres años de matrimonio terminaron con una línea y una pluma que le temblaba en la mano. No eran los papeles lo que dolía: era la forma en que él ni siquiera se inmutó cuando ella sí lo hizo.

Amelia Hart salió del penthouse de él esa noche sin nada más que una maleta y el corazón hecho pedazos. Se lo había dado todo a Daniel Sterling —su amor, su identidad, su devoción silenciosa—, solo para que la desecharan en el momento en que se volvió inconveniente.

Pero cuando el imperio que él construyó empieza a derrumbarse, cuando el CEO frío que jamás miró atrás de pronto necesita a la mujer que tiró a la basura, regresa con las mismas manos que una vez la soltaron, ahora extendiéndose hacia lo que destruyó.

Solo que esta vez hay una cláusula que él no leyó…
Hijos de la Armada: Intimidada por Hermanastros Cuatrillizos

Hijos de la Armada: Intimidada por Hermanastros Cuatrillizos

21k Vistas · Completado · Lino Genge
—¡Eres débil y fea!
—Deja de actuar como si fueras una de nosotros. ¡Me das asco!

***En la escuela secundaria, Tabitha era gorda y el blanco constante de las crueles bromas y el acoso de los hermanos cuatrillizos. Eran su pesadilla viviente. Tras abandonar sus estudios allí, dejó atrás la escuela de hombres lobo y se inscribió en una universidad humana, donde bajó de peso. Los cuatrillizos fueron criados por su padre con una estricta disciplina militar, lo que los convirtió en jóvenes alfas rebeldes e indomables. Cinco años después, Tabitha y los hermanos cuatrillizos se reencontraron porque la madre de ella se casó con el padre de ellos.

Ahora, Tabitha se ve obligada a vivir bajo el mismo techo que los cuatro abusivos alfas de la Marina. Rápidamente la reconocen y se quedan atónitos al ver lo hermosa que se ha vuelto.