Capítulo 41: Los pequeños momentos humanos

Astasha salió de un sueño profundo.

No podía recordar la última vez que había dormido tan plácidamente. ¿Tenía que abrir los ojos? No quería, al menos no todavía. Despertar significaba enfrentar la realidad de nuevo y había sido una fantasía demasiado perfecta para dejarla ahora.

Sintió un brazo a...

Inicia sesión y continúa leyendo