Capítulo 32 Capítulo 32.

«Tu vida, soy yo.»

 Evangeline dio un paso atrás.

La mano de Aris no le permitió alejarse. Sus ojos se encontraron y ella no supo descifrar lo que había en la mirada oscura de su esposo.

—¿Quieres decir que… seré tu prisionera? —preguntó, ahogándose con sus palabras.

Eva negó. No había esperado esto...

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