Capítulo 39 Capítulo 39: El sello del final

La mañana siguiente en la comisaría no se sintió como una liberación, sino como un destierro. El sol, implacable y brillante, se filtraba por las ventanas de cristal reforzado de la estación, iluminando las motas de polvo que flotaban en el aire como fantasmas de una vida que ya no me pertenecía. Cu...

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