Capítulo 44 Epílogo: Entre el caos y la calma

El tiempo no es una línea recta; es una espiral que nos devuelve al mismo punto, pero con la perspectiva alterada. Han pasado quince meses desde que Agustí llegó al mundo. Recuerdo el primer aliento que soltó, ese llanto que no fue un sonido, sino una declaración de guerra contra el silencio, un gri...

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