Capítulo 11 La Cazadora de Fuego

Kira llegó al amanecer.

No llamó a la puerta. No avisó. Simplemente apareció en el salón como si hubiera estado allí siempre, con el pelo negro hasta la cintura, los ojos de un gris tan claro que parecían blancos, y un aura de peligro que llenaba la habitación.

—Soy Kira —dijo, sin saludar—. La ca...

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