Capítulo 27 PETALOS ROZANDO

El vacío de la noche anterior se había extendido al día siguiente, un peso que me hacía moverme lento por la mansión.

No había dormido bien, los sueños eran fragmentos de la foto, de la voz de Dante suplicando, de la sonrisa falsa de la doctora Vargas.

Me levanté tarde, el cuerpo pesado, la mente ...

Inicia sesión y continúa leyendo